abril 18, 2009
Entrevista a Jaime Caycedo, secretario general del Partido Comunista
Cumbre-del-alba-clausura
abril 20, 2008
La propiedad de la simultaneidad, no existe
La propiedad de la simultaneidad en su devenir es esquivar el presente.
El devenir no soporta el antes y después, ni la distinción entre pasado y futuro.
Por lo tanto, el capitalismo cada vez se vuelve mayor de lo que era, pero paradójicamente, se vuelve más pequeño de lo que es. Se expande, por lo tanto, se aleja.
Pierde la esencia del iniciado burgués, para concentrarse, enfocado.
La esencia del devenir, es avanzar, pues el capitalismo ha avanzado, tirando en los dos sentidos a la vez, lo que invierte lo revierte, daños irreparables en el horizonte de la naturaleza y su gente, incluye a su propia clase, aunque este lo niegue.
Pero debemos tener en cuenta que, el sentido es la afirmación de una determinación, entonces, en el devenir la afirmación se da en los dos sentidos a la vez.
Siendo los acontecimientos puros una categoría especial.
Ese puro devenir loco, sin medida, no se detiene jamás en los dos sentidos a la vez.
Al decir, lo tanto esquiva el presente. Hace coincidir el futuro y el pasado, el más y el menos, en esta simultaneidad la demasía se convierte en insuficiente e indócil, por lo tanto avanza, no podrá permanecer.
Sí logra definir cantidad se para, deja de avanzar, por esto avanza sin parar. La calidad es para diferenciarse, en único sentido elitista de consumo, para abrir nichos de oportunidad, para los pocos con capacidad de disfrute real, sin culpas de lo que acontece, caos regulador del mercado, cuanto cinismo ¡Señores Míos!
El capitalismo joven, se va tornando viejo, ese viejo capitalismo paradójicamente se volverá joven, infantil de libre circulación de mercado, idealismo, pues, será reemplazado por el devenir, en definitiva por otro joven de sentido opuesto, el socialismo, de libre circulación del trabajo creador, por un proceso de un mundo sin fronteras.
Pues, el devenir acaba con aquello, al no ser capaces de redirigir interviniendo en el proceso, pues si los capitalistas acabaran con el capitalismo, cosa poco probable, dejarían de devenir. Aquí es necesario hacer una distinción, por esto se hace necesario arrastrarlo al agujero negro de la historia, al borde del abismo, sin fanatismo ya que se trata de vidas humanas, al entrar en él no tendrán regresión, porque habremos superado la fractura dialéctica, del devenido dogmatismo, logrando la unidad reductible, para hacerla tornar, girar irreductible a favor de la humanidad, como pluralidad en masa toda, hacia la singularidad de la multitud consiente, que memoriza el pasado, lo paradojal del devenir, de la unidad en la diversidad, reductible en multiplicidad irreductible de la singularidad en multitud memoriosa, será el comienzo y final el despertar de un nuevo acontecer. Lucha de posición por la posesión de los medios, modo y propiedad de la producción. Lucha enconada por el restablecimiento y el debilitamiento del dominio.
La categoría especial del puro devenir del neoliberalismo es esquivar el presente, no implica que pierda de vista el restablecimiento y debilitamiento de su contrario, es la identidad infinita en los dos sentidos, del futuro y pasado, demasiado y lo insuficiente, lo mas y lo menos, por lo tanto, el lenguaje fija los limites, a su vez los sobrepasa y los restituye al equivalente desarrollado en otro y otros de un infinito devenir ilimitado.
Ellos lo saben, los capitalistas claro, por esto trafican con la muerte, persiguen, incendian, procesan, detienen y desaparecen identidades, son los dictados del sistema, es la señal, no luche porque puede encontrar, la cárcel, la tortura, la desaparición la muerte misma.
Para salir de este trastrocamiento hay que prescindir de él. Para lograr entendimiento, si he comido mermelada en el pasado, comeré en el futuro, pero nunca hoy. Pero, como el futuro este devenir nunca comeré mermelada, pues, hoy el presente desigual ha sido ignorado, callado, silenciado, por la reproducción ampliado y concentrado del capital.
Siendo así el capitalismo expandido global, actuando en simultanea con multiplicidad de eventos por acumulación de dinero y vienes materiales, para facilitar una posibilidad, seleccionada de la condición favorable favorezca su lógica, la del capital concentrado.
Es por esto que decimos, sin han dejado a millones en emergencia no solo del saber, sino del comer, pues el futuro es hoy, no hay tiempo para pensar en el futuro.
Este activo capitalismo tendrá su pasivo, el león se come al ratón, pero este aprenderá y se comerá al león.
Si el capitalismo a sido la causa, el efecto será el despertar en masa de la multitud, por esto seremos castigado antes de conocer la falta, gritaremos No, con su cuota de dolor en el devenido feroz, lucharemos aunque tengamos que partir, antes de partir. Porque otros habrán comprendido a gritar Si, por el devenir del acontecer, ahora o nunca. Aunque partamos temprano, mas tarde que nunca habremos vencido.
Intentan impugnar nuestra identidad, pretenderán desde su identidad infinita, hacernos perder la identidad personal, la perdida del nombre propio, Irak, será Irak, Cuba será Cuba, la tierra será la Tierra y la Tierra será de la Humanidad, sin clases, sin propiedad privada, sobres los medios de producción. Superando el incendio, por el reverdecer, con el sol, aire, agua y alimentos vital de la vida.
La perdida del nombre propio, por la producción colectiva, es la perdida por la aventura consciente por combatir la reproducción ampliada desigual por y para unos pocos. Por que el nombre propio de la singularidad se garantiza por la permanencia actualizada del saber.
Este saber tendrá paradas y descansos, sustantivos y adjetivos que se diluyen en los verbos del devenir, nos deslizaremos en el lenguaje de los acontecimientos, perderé toda la identidad del YO, para fundirme en el encuentro del colectivo, por elección del saber no por imposición.
La prueba del saber, las palabras no vendrán cruzadas, vendrán a través y al bies, será el verbo luchar que destituye al capitalismo de su identidad. Rojo y negro integrando desde el concepto diferencial de aquello que proviene derivado de eso o ese otro "debilitado".
Los acontecimientos gozarán de apariencia de irrealidad, pues, será el encuentro de la comunicación con el saber, el saber hacer y las personas.
Generación de un lenguaje proveniente de la incertidumbre personal en la cual nos han dejado, no es duda exterior o de lo que ocurre, de esto no tenemos dudas. Tensión para poner las cosas, las cosas en estado potencial por un efecto, resultado, no dudamos por esto , dudamos, si es que se le puede llamar duda, de una estructura del acontecimiento, es decir, del modo de organizarse del neoliberalismo y su modo ilusorio, "participativo", sin libros contables a la vista.
El encuentro articulado es la certidumbre y garantía del proceso, pero no da seguridad, la seguridad es una condición aleatoria, estamos sujetos a la complejidad del universo, aunque la materia esta compuesta por naturaleza simple, los humanos colocamos la cuota de complejidad cruzada de intereses, por diferencias de clase impulsadas que provienen del dominio capitalista.
Pues, la seguridad es y no es, depende de la sensación, estado de ánimo, conocimiento y azar, aunque la inseguridad se intente acotar por intervención, enlazada al conocimiento y capacidad de prevención e intervención este va ligado al saber/hacer en un constante cambio, igual a la materia ¾ de materia ¾ de movimiento, siempre en devenir transformado recíprocamente cambiante.
Sí la paradoja va en dos sentidos simultaneas a la vez, destruyendo al débil para fortalecer la posibilidad favorable del dominio único, descuartiza al sujeto, por ende, destruye al buen sentido, al sentido único de nuestro existir en la tierra, es poder trascender por la vida y el saber.
Si "Fukuyama advertía el fin de las ideología"
La paradoja del capitalismo destruye al buen sentido, como sentido único, luego destruye al sentido común, como asignación de identidades fijas, esa es su determinación. La otra, para que se exprese la multiplicidad de la multitud en masa por una simultaneidad que cambie el dominio del saber hacer, no para esquivarlo, depositándolo en el sujeto del cambio por la soberanía, con autonomía articulado en el encuentro, con los grises y matices, por los claros/oscuros de la humanidad sin clases. Por la movilidad ascendente de libres e .iguales.
No existirá nunca el fin del pensamiento, ni un pensamiento único, esta sujeto al sustrato gris del cerebro, de su conocimiento y experiencia de la materia en constante devenir de perpetuo cambio.
Existirá una regla acordada única, que se instituyo articulada autónoma para constituirse, culturalmente, éticamente, políticamente, económicamente organizada. Sin hombres puros, ni sistemas puros perfectos, en devenir sin esquivar el presente. Lucha de posición por la posesión de los resultados mínimos acordados, sin iluminismo. Aprendiendo a aprender.
Antes que me destruya prefiero morir luchando.
Mayo 05/05/05, Doy nombre y apellido Héctor Ricardo Bruzzone
De la primer serie de paradojas del puro devenir
Del libro lógica del sentido de Guilles Deleuze.
octubre 28, 2005
Espectros de vida, si vienes voy
Espectros de vida, si vienes voy
Por el devenir perecer, para que tenga sentido la vida, sin fanatismo, sin monstruo, ni dogmatismo, en el devenir decimos sí a la vida, por el devenir decimos no a la guerra imperial, reaccionaria, exclusivista y excluyente.
El devenir y el perecer es lo paradojal de la vida, es la única certeza, en la probabilidad del devenir natural, por el devenir afirmamos la vida, en el intento de trasformar y dar continuidad a la vida, hemos de perecer.
Por lo tanto, si el devenido del presente es muerte, por el devenir vida. ¡Hay que matar a la muerte!, por el futuro del devenir de la humanidad y la vida ¡Muerte!
Muerte al capitalismo trasfigurado en imperialismo financiero global guerrerista, su producción de muerte solo es posible sepultarla con vida.
El dolor del cuerpo y del espíritu se calma con remedio marca registrada Phármakon, sabemos su doble sentido remedio/veneno, el imperio destila veneno, muestra su sonrisa y su mascara, careta de ¡ALCA!, Mickey y su tío SAM baila su zapateo americano, agita su galera y con su bastón rompe la multilaridad e impone su dominio unilateral.
El remedio esta en los pueblos y en su multitud, por lo tanto, en la masa y la singularidad individuada. Es lo uno y lo otro, el individuo fusionado al colectivo y viceversa. La dialéctica colectivo/individuo es recíproco, la reciprocidad comienza de a dos, donde el yo se transforma en nosotros, no por imposición, sino por el saber-hacer y cooperando. En ese espíritu de reciprocidad y cooperación ¡Viva el pueblo y la multitud norteamericana!
Ellos y nosotros sabremos y debemos matar a la muerte de su clase dominante imperial, que somete con su remedio/veneno muerte, destrucción, hambre, tortura legalizada, el implacable impone su ley y su “orden”, sus silencios de desolación, con sus bolsas negras y ataúdes, el águila vigila y acecha su carroña, para saciar su hambre, muerte.
Los pueblos en multitud gimen con dolor por su dignidad dictan su propia ley, autonomía, en marcha mundial recrean todas las formas creativas de lucha pacífica o no, todo para matar a la muerte, como los revelados de esparta, hemos aprendido a buscar el talón de Aquiles, para matar a la muerte.
¡Viva la humanidad! A sabiendas que dentro de esa humanidad hay otros inhumanos que por anexión esclavizan a los tranquilos pobladores de la multitud, será por el agua o el petróleo, o por uranio, imponen su patente, hacen de su norma la función global.
Para que queden “ahí”, debemos hacer un esfuerzo adicional a nuestra existencia y queden en un “entre”, pero antes que se consuman juzgarlo por tanta muerte.
“Están con nosotros o son todos terrorista” Bush, si tu verdad es absoluta, existe otra verdad relativa, es como la luz, que viaja en paquetes, bloques de energía, el nuevo bloque histórico político social y cultural pulverizara tu verdad absoluta, circulando su necesidad y deseo por los cuatros espirales concéntricos y dialéctico de la vida. Constituyente autonómico de nuevas verdades absolutas y relativas.
Es necesario acordar, para dar batalla en multiplicidad y en simultaneidad, construir la preexistencia conjunta, desde la diversidad hacia la unicidad de todos los que luchen, por unos, por otros, por ellos y nosotros. ¡Vivan los pueblos del mundo y su multitud!
¡Vivan sus gritos de combate! ¡Vivan sus silencios! Por la paz de la humanidad muerte a la muerte, por la vida muerte, al imperialismo/imperio muerte.
Por lo espectral de la vida y sus misterios viva la vida, la vida es bella, por la dignidad, por el presente, por el futuro mirando al pasado, para no perder identidad, referencia, como guía donde ir, dirigirnos al futuro implica no perder de vista la referencia y esta dada por el punto de partida y hacia el punto donde se quiere llegar por gobernar obedeciendo, es el devenir, articulado, por el respeto a lo universal de la diversidad no moriré obedeciendo como esclavo en el devenido perecido del presente. Sí perezco lo haré por el devenir obedeciendo articulado entre una determinación aleatoria con otro lenguaje, por otra democracia, asamblea- ría, colectiva/individuada, directa y combinada por el valor de uso integral, recíproco, solidaria, fraternal y cooperante.
En esta tensión voy, sin olvidar de donde vengo y donde voy, con mí pasado en el presente voy, por los de ayer y por los de hoy voy, Bush si tú vienes a Mar del Plata voy. La actitud distingue, cuando actuar y cundo quedarse quieto, hoy me toca actuar, accionar junto a otros y otras para determinar el futuro probable en el devenir hoy inexistente, transformado en determinismo/aleatorio, surge del espíritu asamblea-río por el acuerdo respetando democráticamente la necesidad y el deseo universal. Resumiendo para construir es necesaria acordar preexistencia y referencia articulada conjunta, para que muera la muerte construir ya! es la premisa., con paciencia, sin desesperar, paso a paso, aprendiendo a aprender a construirla no solo “contrato moral”, sino, por un nuevo contrato social, cultural, económico, político y filosófico teórico y practico.
Por los espectros de la vida voy, convertiremos por la debilidad manifiesta fragmentaria, desde la complejidad en oportunidad, desde la singularidad de la multitud, hacía la unicidad como masa de todos los agredidos, tornando lo reductible en irreductible, solo es necesario conservar su método, para que el movimiento se mueva, se transforme en un cambio continuo de transformación permanente y desde ahí todo vuelve a comenzar para darle paso a lo nuevo, comencemos hoy, dando paso a la vida, hoy un freno a la muerte para que muera la muerte. Si vienes voy.
octubre 26, 2005
“COMPLEJIDAD Y EDUCACIÓN: TENTACIONES Y TENTATIVAS”
Evolución y evolucionismo, por Natalia López Moratalla
Evolución y evolucionismo
El debate sobre determinismo o indeterminismo, sobre azar o finalidad y proyecto, en los seres vivos ha recibido en los últimos años un nuevo impulso a causa del mayor conocimiento de los procesos de autoorganización biológica, que a su vez hunde sus raíces en el estudio de los sistemas naturales físicos inestables y caóticos.
Éstos se dan en toda la naturaleza, y sirven para comprender no sólo la complejidad de los seres vivos y su modo de organización, y con ello las propiedades funcionales que están ligadas precisamente a la adquisición de una determinada configuración espacial, sino sobre todo la dinámica misma de los procesos temporales que originan la evolución de las especies, desde las más simples a las más complejas, y el proceso de desarrollo de cada individuo de cada una de las especies, desde su forma inicial simple a la complejidad de su organismo.
Por Natalia López Moratalla
1. Nuevos paradigmas en la explicación de la EvoluciónEstos conocimiento están permitiendo definir las leyes que rigen los dos grandes procesos temporales de la vida, que conllevan construir desde lo simple hacia una mayor complejidad. La aplicación de estos paradigmas, nacidos en la Física, han abierto la posibilidad de teorización de la Biología, que avanza así a través de su propio camino, tras largos siglos de mera observación y experimentación.
De esta manera, el clásico debate entre organicismo y mecanicismo han podido encontrar puntos de convergencia gracias a un mejor conocimiento de la complejidad de los sistemas vivos y de los procesos de autoorganización biológica. Los sistemas biológicos presentan todos ellos una gran complejidad y a su vez son muy variados, y sobre todo tienen una unidad de origen. El denominador común a la diversidad y la complejidad es la autoorganización: la capacidad del sistema de organizarse a sí mismo.
La complejidad de lo vivo se da nivel de organización estructural, y por ello también a nivel funcional como organismo, como un todo unitario. Una propiedad esencial de los seres vivos es la polaridad: una persistente asimetría y una distribución ordenada de estructuras a lo largo de un eje no sólo en los organismos multicelulares sino también a nivel celular y de estructuras subcelulares. La organización polar permite el desarrollo de la complejidad funcional unitaria, al hacer posible que regiones con funciones diferentes estén físicamente relacionadas de manera apropiada, para integrar las funciones del organismo entero[1].
A lo largo del siglo XX el estudio de los procesos irreversibles en el tiempo, Evolución y Desarrollo, se ha realizado por separado, y no pocas veces con enfrentamientos en las hipótesis y teorías que pretendían explicarlos, e incluso en la interpretación de unos mismos datos y observaciones. Mientras la Biología Evolutiva centró su atención en la genética de poblaciones, la Biología del desarrollo lo hizo en el análisis comparado de la Morfología y de la Embriología. El impacto de la Biología Molecular, en la última década del siglo XX, las ha llevado a un punto de confluencia: el genoma de cada especie y la dinámica de la expresión de la información genética. En efecto, las explicaciones del proceso evolutivo han podido tener un sólido apoyo en las diferencias de la organización del patrimonio genético puesto que el origen de la diversidad biológica está en el origen de la aceptación, o rechazo, por selección natural de los cambios ocurridos en los genomas de individuos concretos de una especie. Al mismo tiempo, el intento de comprender cómo a partir de una primera célula (el huevo fecundado) se genera el patrón tridimensional del organismo, ha pasado a ser Biología molecular de la expresión de los genes en las etapas ordenadas, en el espacio y en tiempo, dirigida y regulada precisamente por las señales moleculares aparecidas en las anteriores, fruto de la expresión armónica de los genes de manera unitaria y sucesiva. Durante tiempo las relaciones entre desarrollo embrionario y evolución han estado presididas por la idea de que “la ontogénesis recapitula la filogénesis". Sin embargo, en la actualidad se establece de modo diferente esta relación: los caracteres menos generales se desarrollan a partir de los más generales hasta los más especializados; cada embrión de una forma animal no pasa por los estados de otros animales sino que se aparta cada vez más y así cada embrión de un animal “superior” nunca es comparable al adulto de un animal “inferior” sino que sólo se parece al embrión de ese. Esto no implica en sí mismo ni recapitulación ni evolución.
Aunque la paleontología confirme la secuencia pez-reptil-mamífero no significa secuencia de filogénia el que un embrión de mamífero primero se parezca a un pez, y luego a un reptil. Más bien indica que existen rasgos generales entre embriones. Esto es, a pesar de las diferencias en el aspecto final, a término, de los animales éstos usan genes estrechamente emparentados para especificar partes del cuerpo a lo largo del eje antero-posterior. Efectivamente, un reciente encuentro fructífero entre ambas ciencias, lo que se ha comenzado a llamar la “Evo-Devo” [2] (Evolutionary developmental biology), intenta explicar la evolución y diversidad morfológicas de los seres vivos como consecuencia de cambios en los programas de desarrollo embrionario. Es decir, el proceso o programa evolutivo es el proceso de cambio y evolución de los programas mismos de desarrollo del organismo. Un dato ha sido clave en esta confluencia: los genes que controlan la forma de un organismo, su constitución orgánica, están muy conservados en los diferentes filums animales y tales genes reguladores, tan parecidos, ejercen funciones muy parecidas también en la mosca, el ratón o los seres humanos. De esta manera, el estudio de los genes del desarrollo, de su expresión y la función reguladora de las proteínas que ellos codifican, se ha convertido en un conocimiento clave para entender la Evolución precisamente desde las relaciones de la ontogenia y la filogenia. Sin embargo, hasta estos primeros años del presente siglo no se abre paso una concepción teórica global de la génesis de las especies, y de cada individuo de una especie, que armonice genes, fenotipo, medio intracelular, extracelular y medio exterior al viviente. Se trata de una formulación del dinamismo del proceso evolutivo, y de la constitución de cada individuo, en la que el “medio” (en sentido amplio) retroalimenta y regula la información genética inicial, aportando otra información al proceso que no es meramente genética sino que es epigenética. Ni todo está prefijado en los genes, ni sólo el cambio del medio es el motor de la evolución.
La vida de cada individuo, como la vida de las especies, es un proceso emergente y regulado en el que la información originaria se amplifica en el tiempo evolutivo y en el tiempo de desarrollo, por la interacción genes-medio. 2. Evolucionismos Las explicaciones del proceso evolutivo que ha recorrido el último siglo no han sido capaces de salir de una visión mecanicista, del tipo “causa efecto”, de la vida y con ello del origen de los vivientes y de la constitución de cada uno de ellos. Una explicación del proceso evolutivo supone principalmente establecer la relación existente entre el cambio de un carácter, o la aparición de una función, y el agente que lo origina. Puede, sin embargo, decirse que aunque ninguna de ellas sea totalmente falsa, no son tampoco una explicación del proceso evolutivo en su totalidad, ya que sólo iluminan algunos aspectos parciales. Ambos factores, mecanicismo como explicación de la vida y pretensión de ser explicación del todo y de todo proceso evolutivo hacia lo más complejo, han hecho de estos paradigmas biológicos “ismos” con toda la carga ideológica que le es propia. Obviamente toda las explicaciones, certeras aunque parciales, de la Evolución han ido acercándose entre ellas y aceptando los aportes de la Termodinámica, la Cibernética, la Teoría de sistemas, hasta llegar a una comprensión dinámica del proceso temporal de cambio y con ello superando el mecanicismo reduccionista cuyos límites enclaustran de tal forma el fenómeno vital, que lo hace inexplicable.
En efecto desde la Física la vida no es explicable más que en términos de mecanismos, pura descripción de los cambios acaecidos. Las categorías del mundo inerte se elaboran obviamente desde una metafísica que atiende principalmente a esa realidad. El primer problema filosófico que plantean las realidades vivas es el de su categorización respecto de las realidades inanimadas o no vivas. Una explicación coherente y omnicomprensiva de los fenómenos de la naturaleza lleva a interpretar las realidades vivas con las categorías propias de las no vivas, o a la inversa. En el primer caso, la categoría explicativa será el mecanicismo, y en la segunda el organicismo. La principal diferencia que distingue, a mi parecer, la realidad inerte y la viva es la manera en que se corresponde la forma que configura los materiales de partida para la constitución de esa realidad: una montaña, un río o una planta y un animal. Los seres inertes, naturales o artificiales, no poseen información propia para constituirse: según las condiciones externas un determinado tipo de materia adquiere una forma de organización superior. Son mezclas o combinaciones químicas en que los componentes de partida dan lugar a realidades diversas según las condiciones.
Un clásico ejemplo puede ser el oxígeno y el hidrógeno que pueden asociarse o combinarse en radical hidroxílo, agua oxigenada, agua, etc., no de suyo, sino según la presión, temperatura etc., en que se realice la reacción entre ambos. La distinción entre “mezcla” (yuxtaposición sin orden) y “combinación” (ordenación forme o interna de los elementos en orden a una unidad) permite reconocer la aparición de una realidad química nueva, de orden superior a la mera mezcla informe de elementos. Las leyes de las reacciones químicas pautan esta nueva ordenación. Las leyes químicas son cuantitativas; que el oxígeno y el hidrógeno se combinen en forma agua (y que ésta se mantenga en estado líquido, como hielo o como vapor) depende de condiciones externas ajenas a las “propiedades elementales” del oxígeno y el hidrógeno. No tienen un sí misma intrínseco, sino un según. Podemos decir que la materia (los elementos de la combinación) no guarda una relación unívoca con la configuración de la combinación. De la misma manera en el cosmos un astro sigue una trayectoria fija respecto a otro astro de acuerdo con las leyes gravitacionales universales que hacen relación al tamaño de ambos componentes y la distancia entre ellos y no a la composición de los mismos. En el mundo cósmico de los seres inertes la materia y la forma (configuración, conformación, trayectoria, etc.) no se corresponde unívocamente.
Por el contrario hasta el ser vivo más simple tiene en sí mismo, posee como propiedad elemental de los elementos de partida con los que se constituye, una característica que les define: se constituyen desde un material el DNA o patrimonio genético que heredan de sus progenitores y transmiten a sus descendientes, que es un material informativo. En el mundo de la vida la distinción real entre un mixto y una combinación unitaria (un organismo) está ligada a la información genética que es autoinformación[3].
En efecto, la secuencia de nucleotidos del DNA de los cromosomas es una información; el patrimonio genético de cada individuo de cada especie es el soporte material de la información genética propia de cada ser vivo que le permite autoconstituirse y autoconstruirse. Es este el segundo problema insoluble desde los paradigmas derivados de la física, el dinamismo interno a la realidad viva. Cada ser vivo tiene una estructura, pero que está en continuo dinamismo interno, más aún, en un claro proceso de desarrollo. La relación entre estructura y dinamismo plantea un conjunto de problemas a la comprensión del fenómeno de la Evolución, relacionados con el hecho de la continuidad y el cambio, y sobre todo con la dirección intrínseca del cambio, la teleología de lo vivo. El dinamismo constituyente de cualquier realidad viva es autoconstituyente; la “combinación” es autoorganización. Materia y forma se corresponden unívocamente, se co-pertenecen. Por ejemplo, un organismo de perro se autoconstituye en el proceso de expresión del mensaje genético de un genoma perruno constituido en la unidad celular formada por la fecundación mutua de los gametos de sus progenitores; los cambios del fenotipo del embrión de perro, feto, cachorro, etc. son innovaciones emergentes, etapas de la vida de un mismo individuo en tanto en cuanto es la expresión del mensaje genético propio; en cada etapa el viviente hace autoreferencia, referencia a momentos anteriores del mismo perro.
Pero para ser un individuo de una especie diferente no basta la emisión del mensaje genético, sino la transformación del soporte material (genoma) en un proceso de dinamismo constituyente distinto, el proceso evolutivo; hay un cambio del mensaje de tal manera que los progenitores son antecesores no congéneres.Más aún, desde esta perspectiva puede responderse a la pregunta acerca de sí las nuevas formas estructurales de la materia viva –tanto a lo largo del desarrollo embrionario de cada individuo, como del proceso evolutivo -están ya en el embrión desde el primer momento o están ya en las especies ancestrales, o por el contrario van apareciendo más o menos gradualmente. A lo largo de la historia se han dado dos posturas extremas, conocidas con los nombres de preformacionismo y epigénesis. La vía que utiliza la naturaleza es un proceso de innovación cuya dinámica analizaremos después. El “dinamismo” del desarrollo y de la evolución no tiene un carácter meramente consecutivo; no se trata de la mera expresión de lo que ya estaba en su interior. Se trata de algo distinto; de la interacción de unas estructuras con otras, surgen unidades nuevas y más complejas, con propiedades distintas a las de sus componentes, tanto en el desarrollo de cada uno, como en la evolución de las especies. Es claro que no se puede interpretar a los seres vivos al modo mecanicista, como máquinas complejas y perfectas, con las categorías propias de lo inanimado; y tampoco se puede interpretar las realidades inorgánicas como seres vivos en fases iniciales de organización, o como materia viva incipiente o dormida, etc.(al modo de interpretación organicista) como si el reino de lo inanimado estuviera de algún modo vivo, y por tanto constituyese una especie de pre-vida. El camino temporal de los vivientes hacia la mayor complejidad tiene un dinamismo propio que es autoconstituyente a diferencia del mundo inerte.
2.1.
LamarckismosLas teorías "instructivas" suponen que la relación entre la aparición de un carácter y el agente que lo origina es una relación causal: el medio modela al individuo informándole de sus exigencias. Para Lamarck esas modificaciones adquiridas en la actividad que impone el entorno se convierten en heredables. Posteriormente, zoólogos y paleontólogos han definido un "neolamarckismo"[4]: un compuesto relacionado con alguna función biológica podría actuar específicamente sobre la región del DNA implicado en dicha función, de modo similar a como su producto génico hace posible los fenómenos de inducción, promoción de transcripción, represión, etc., que se dan a lo largo de la vida de un individuo. Por el momento no hay datos que apoyen una relación causal de este tipo como mecanismo evolutivo generalizado. Lo que sí parece posible es que determinados entornos aumenten la tasa de mutación y con ello abran posibilidades a la selección. Y es claro que en determinados entornos se pueda dar una evolución horizontal; es decir, que individuos de una especie adquieran dotación genética de otros, que se suma a la dotación vertical que procede de sus progenitores[5].
2.2. NeodarvinismoPara las teorías "seleccionistas" no existe ningún tipo de relación causal; el azar daría lugar a modificaciones que después se difundirían o rechazarían según supongan una ventaja o un inconveniente respecto al medio. Así, todos los individuos tienden a adquirir un genotipo único: el más apto para las condiciones del entorno. Esta teoría propuesta inicialmente por Darwin y precisada posteriormente por los genetístas como la teoría sintética o neodarvinismo ha ido encontrando desde el inicio diversos obstáculos. Darwin aportó dos ideas esenciales para la comprensión del proceso evolutivo: la variación y la selección, sin los que no es muy posible pensar la Biología. No cabe duda de que la selección opera, como han demostrado multitud de experimentos y observaciones, pero hay también multitud de variaciones, de alternativas estructurales que no se pueden explicar simplemente en términos de selección: otro principio debe actuar junto a la selección en el proceso evolutivo. De tal forma que se hace necesario aceptar una verdadera evolución del neodarvinismo[6] que amplíe sus tres postulados básicos: selección natural, azar y gradualidad. Por una parte muchos científicos -en primer término los paleontólogos- se vieron obligados a admitir que se dan unas tendencias, una cierta programación en este proceso.
Y desde la Biología Molecular surge la idea de que el genoma tiene su propia lógica e impone así unos cauces a los cambios heredables, contribuyendo a la evolución y dándole en cierta medida una dirección. La lógica propia del genoma, las leyes del cambio del DNA, darían una orientación hacia la complejidad, mientras que es la fuerza de la selección natural la que aporta la tendencia a la especialización, hacia la adaptación. La selección natural pierde la posición privilegiada, como fuerza única o motor, de protagonismo que le diera el darvinismo. También el azar ha perdido el puesto de la Evolución, que le atribuyera el darvinismo: no es difícil pensar que los procesos de modificación génica, que originan un pequeño cambio, se produzcan por casualidad pero no lo es tanto explicar que los cambios coordinados, que se requieren para originar una estructura compleja, se produzcan "porque sí", sobre todo si se han producido varias veces en el curso del proceso evolutivo. Y por último se ha puesto de manifiesto que la Evolución no tiene sólo un modo de actuar gradualista, de acumulación de pequeños cambios que se reflejan en el fenotipo, sino también a saltos.
2.3. Teoría del equilibrio puntuado.La Paleontología y otras áreas de la Biología, especialmente la Embriología, han ampliado las explicaciones neodarwinistas acerca del origen de nuevas especies, al aportar tipos nuevos de mecanismos de aislamiento reproductor; mecanismos diferentes de la acumulación gradual de mutaciones genéticas y selección natural. Son mecanismos que pueden incluirse en el "modelo puntuado"[7]. La Paleontología ha lanzado, de este modo en los últimos años, un último nuevo desafío al neodarvinismo como único modelo evolutivo (cambios graduales, en individuos en el seno de una población, que van siendo seleccionados en función de los cambios del entorno), al mantener que la evolución no procede de forma gradual, sino de manera irregular y a saltos. Para los defensores de la teoría del equilibrio puntuado estos cambios son totalmente al azar y se imponen en un corto plazo de tiempo. Este modelo surgido de la teoría del equilibrio puntuado, propuesta por los paleontólogos Niles Eldredge y Stephen Jay Gould, plantea que los cambios morfológicos en individuos de un mismo linaje -la anagénesis- y la división de una especie en dos -cladogénesis- están relacionas causalmente. Así, se ha dado, en un tiempo breve, una aceleración del cambio morfológico en unos pocos individuos que divergen de la especie original para formar otra nueva, inicio de una gran rama del árbol evolutivo, o macroevolución; después de este cambio genético brusco pueden darse otros mucho más lentos, acumulativos y posiblemente seleccionados en relación con el entorno.La Genética y la Biología molecular han aportado las bases genéticas de estos cambios no graduales acumulativos en el tiempo. De una parte pueden deberse a fuertes reordenaciones cromosómicas que cambian el plan corporal o a cambios en sí mismo pequeños pero en los genes que controlan los patrones de desarrollo. El conocimiento actual de los mecanismos del desarrollo permite afirmar que algunas alteraciones de este proceso tienen repercusiones evolutivas que permiten explicar las discontinuidades en las cadenas evolutivas (cambios rápidos en la estructura corporal) sin la existencia de los "eslabones perdidos". Ya Garstrand formuló la relación existente entre ontogénesis y filogénesis afirmando que "la ontogénesis no recapitula la filogénesis (como había afirmado Henckel en 1859) sino que la crea. Ninguno de estos planteamientos evolucionistas dan razón de la aparición de lo nuevo; las innovaciones constituyen un problema insalvable tanto desde un mecanicismo plenamente determinista, o desde un mecanicismo plenamente azaroso. Verdaderamente no toda la realidad se agota en la materia "informal" y en las leyes mecánicas de su movimiento. Los seres vivos tienen una dinámica unitaria; tienen funciones propias dirigidas a su fin propio natura que es vivir, y transmitir vida. La aparición de lo nuevo es actualización de potencialidades, congruentes con lo que es actualmente. No se reduce lo nuevo a las condiciones iniciales, ni está pre-formado en ellas. Tampoco "emerge" sin más misteriosamente, ni existe un misterioso principio oculto en ellas, algo así como la "entelequia" de los neovitalistas. Como veremos, la innovación surge, del orden propio de la vida, orden por fluctuación, que podríamos llamar fulguracionismo o epigénesis, cuando por azar un sistema se aleja del equilibrio y actúa, de acuerdo con su estructura interna y el medio en que se encuentra, ordenándose en una estructura arquitectónica o funcional nueva. Las leyes de la Termodinámica de los procesos irreversibles muestran que azar y determinación son dos parámetros que cooperan en los procesos de cambio temporal; las fluctuaciones -que son el componente de azar- arrastran el sistema de un estado a otro y al mismo tiempo está determinado si la fluctuación se impone, o no, y de que manera se determina[8].
Por ello, los procesos de desarrollo embrionario de un organismo, o de evolución de los seres vivos, son procesos con flecha de tiempo es decir, no meramente casuales, sino con diferente probabilidad de cambiar en un sentido u otro. Esa tendencia tiene un significado bien preciso: muestra que la realidad viva es capaz de ser principio de estabilidad, y al mismo tiempo de ser principio de una dinámica que le conduce a la propia realización -a su pleno desarrollo a lo largo de la vida- y, en ocasiones, le conduce a experimentar una transformación y dar paso a nuevas formas de vida.La teleología contemporánea se ha enriquecida con este paradigma de sistemas inestables y alejados del equilibrio termodinámico como son los sistemas vivos. Es una teleología que afecta al todo, pero no de igual forma a cada una de las partes. Los evolucionismos, desde sus inicios a mediados del siglo XIX, han sido más mecanicistas que teleológicos. No han considerado, en general, necesario acudir a las causas finales para entender el proceso evolutivo, que se considera regido por el puro juego azaroso de las causas eficientes, es decir, de las relaciones causa-efecto. Incluso cuando han surgido en el evolucionismo posturas teleológicas, éstas han sido de naturaleza estadística. Las leyes de los grandes números son, en algún sentido, teleológicas, ya que permiten predecir una conducta y un resultado; por la tendencia interna del propio fenómeno estadístico hay una mayor o menor probabilidad de “aparecer” en un margen de tiempo que depende de las condiciones; de ahí que por Monod[9] propusiera cambiar el término teleológia por teleonomía. Es una direccionalidad de la vida, o de la evolución, de carácter más indeterminado, en cuanto el dinamismo es del todo y no estrictamente de cada una de sus partes. Todo cambio es cooperación del azar real y de la determinaciones reales que impone la estructuración de la materia de partida y su situación, y su dinámica interna.
3. Evolución: hacia una nueva síntesis.La evolución biológica, es decir, la aparición de organismos cada vez más complejos y especializados a partir de otros más simples y menos especializados, supone un cambio en el patrimonio genético que da lugar en primer término a transformaciones heredables en el patrimonio de los individuos de las diversas especies. Las diferencias existentes entre especies distintas vienen determinadas por la diversidad del mensaje genético contenido en su genoma; la diversidad de este último radica no sólo en la cantidad de información genética, -número y tipo de genes- sino también, y de una manera significativa, en la organización génica que permite una expresión diferente durante su desarrollo aún entre especies similares y con una cantidad de información muy parecida.
3.1. Cambios del mensaje genéticoLos cambios del mensaje, de la información genética contenida en el patrimonio genético, constituyen el principal factor evolutivo. La información contenida en el mensaje genético heredado de los progenitores es información de dos tipos o dos niveles diferentes. El primer nivel es la secuencia de nucleótidos de las hebras del DNA que forman los cromosomas, presentes e iguales en cada una de las células que constituyen los órganos y tejidos. Esta secuencia, el genoma, es igual para todos los individuos de una especie, con ligeras variaciones que permiten las diferencias individuales entre los congéneres. Los seres vivientes se construyen mediante un código, inscrito en la dotación genética, que se despliega en el tiempo y en el espacio. Va recibiendo del medio las señales que permiten ir desplegando, e incrementando, la información original y construir las diferentes partes del organismo. Unas se forman a partir de la información de unos conjuntos de genes manteniendo el resto de estas unidades informativas silenciadas, mientras que otras partes requieren precisamente la expresión de esos genes y silenciar otros. Este primer tipo de información genética, que es igual en todas las células de un organismo, no desempeña funciones distintas a la función de crecimiento orgánico, de construcción del organismo: hace posible las células de los tejidos y órganos esté el código genético entero y al mismo tiempo la información esté regulada espacial y temporalmente de manera que se determina precisamente diferenciando o especializando las células en las diferentes líneas celulares que forman los órganos y tejidos.Ahora bien, una serie de células diferenciadas no es un viviente. La información del primer nivel se va emitiendo con el tiempo y en el espacio de una forma armonizada y coordinada de manera unitaria.
Esta información de segundo nivel es un programa, no un simple boceto. No preexiste, ni existe, separadamente de los elementos informativos o genes, pero tampoco se identifica con ellos. Sólo con el aprovechamiento coordinado de la información en la célula se logra la constitución unitaria del organismo. La diferenciación armónica de las “partes” de la información genética equivale a una información superior a la primera, que es de segundo nivel e información emergente. Si para explicar la autogeneración de un organismo complejo no basta el primer nivel de información, sino la armonización unitaria y diferencial de los genes o segundo nivel informativo, para evolucionar se requiere cambio del primer nivel informativo y con ello del segundo. Atendiendo al tipo de cambio del mensaje genético que motiva un proceso evolutivo se distinguen dos niveles que no son dos explicaciones del proceso sino dos modos diferentes de cambiar que se superponen en el tiempo. Se suelen denominar nivel microevolutivo y nivel macroevolutivo. Ambos niveles son realmente distintos en cuanto suponen una dinámica diferente. Por ello antes de analizarlos exponemos cómo cooperan el azar y la necesidad en los procesos temporales de los seres vivos.
3.2. Dinamismo de los procesos vitalesLa termodinámica de los procesos irreversibles, que Ilia Prigogine[10] ha denominado procesos disipativos de entropía, explica como los parámetros azar y determinación cooperan en la aparición de un orden, arquitectónico o funcional, al que denomina orden fluctuación. Una ordenación que requiere disminución de la entropía del propio sistema y por tanto un aumento de entropía en el entorno. Es este el orden de todo sistema biológico. Dos condiciones son imprescindibles para que aparezca orden por fluctuación en cualquier sistema. En primer lugar, que el sistema sea abierto, para poder intercambiar materia y energía con su entorno y poder, de esta forma, disipar entropía. En segundo lugar, que el sistema esté alejado del equilibrio, mediante restricciones internas o presiones externas, ya que si no es así el sistema evolucionaría hacia estados estables. Sin posibilidades de que aparezcan inestabilidades, puntos de bifurcación y, por tanto, ruptura de simetría, no puede darse una ordenación temporal irreversible[11].
Para un ser vivo alcanzar el equilibrio termodinámico supone la muerte. Existir, vivir, supone poseer mecanismos generadores de inestabilidad, que le permiten mantenerse a sí mismos alejados del equilibrio. El proceso de ordenación de los seres vivos (la autoorganización) exige una tercera condición imprescindible, puesto que la autoorganización propia de los seres vivos no es la simple relación entre la estructuración de los componentes y las propiedades funcionales que resulta de tal organización. Se trata de un elemento estructural informativo (el genoma), un soporte material capaz de conservar la información de sus antecesores y al mismo tiempo que ésta pude ser cambiada o amplificada. La misma complejidad, propia de los sistemas biológicos, supone información (información genética) que permite la síntesis de los propios componentes que se integran en una unidad funcional en el proceso de autoconstitución. Los mecanismos generadores de inestabilidad proporcionan una continua aparición de inestabilidades, de cambios de la información genética en función del tiempo, que sitúen al sistema en puntos de bifurcación y de asimetría y con ello la posibilidad de innovaciones. La información genética supone además regulación de la expresión de la información. Una regulación que está ligada y que es derivada de las interacciones moleculares e intercelulares de componentes moleculares (proteínas) conformados por la misma información (genes); así la regulación de la expresión genética permite que la síntesis de las moléculas constituyentes sea ordenada en el tiempo y en el espacio. Y en tanto en cuanto los contextos diferentes se crean en el mismo proceso se puede hablar de la autorregulación cómo mecanismo amplificador de la información y por ello generador de inestabilidades.
Tanto las fluctuaciones y la inestabilidad propia del alejamiento del equilibrio por una parte, como los cambios de la información genética, regulados por el medio, por otra parte, constituyen la doble fuente del orden por fluctuación de los sistemas biológicos. Siguiendo a Prigogine podemos afirmar, que las fluctuaciones que permiten a un sistema alejarse de los estados de equilibrio termodinámica representan el elemento aleatorio, la contribución del azar. Por el contrario la inestabilidad del medio, lo que hace que crezca la fluctuación, representa la necesidad. El azar del comportamiento dinámico de las moléculas o elementos del sistema, es estar sujetos a fluctuaciones, ruido y, en general a influencias aleatorias interiores y exteriores. Mientras que la necesidad viene impuesta por la propia estructura interna y dinámica del sistema que conduce, dentro del margen de las potencialidades propias, hacia una nueva ordenación. Azar y necesidad, en vez de oponerse, cooperan.Desde la perspectiva de la autoorganización y autorreferencia se entiende que la información genética no supone de ninguna forma que los organismos biológicos están pre-figurados, ni tampoco supone que la evolución esté terminada, sino que cada organismo se constituye a medida que se generan las inestabilidades que conducen a asimetrías y puntos de bifurcación que provocan ordenes superiores de estructuración. La indeterminación tiene su origen en la ampliación de la información genética con el proceso mismo tanto de diferenciación celular y desarrollo, como de la evolución; es decir es regulación por el medio que es cambiante igualmente en función del tiempo.
3.3. Comportamiento caótico de sistemasEl comportamiento caótico[12] de procesos complejos nos permite también una del ampliación mecanicismo capaz de conjuntar indeterminación y teleología. En efecto, el caos es un fenómeno dinámico aperiódico (oscilaciones irregulares que no se repiten nunca), que aparece bajo condiciones deterministas; es diferente de los fenómenos aleatorios producidos por fluctuaciones, a los que nos acabamos de referir. La existencia de caos en un sistema conduce a que, en ausencia de ruido y de fluctuaciones internas o externas, presente en sí mismo un comportamiento aperiódico. A su vez, ostenta una gran sensibilidad a las condiciones iniciales; así desde dos puntos de partida muy próximos se pueden obtener comportamientos radicalmente distintos, sin ninguna intervención exterior, debido a que la más mínima perturbación es amplificada exponencialmente. Y al contrario, órbitas alejadas pueden llegar a aproximarse. El comportamiento del sistema es impredecible por la esencia misma de la aperiodicidad. No se puede predecir cuál va a ser el comportamiento futuro del sistema, ni conocer cuál ha sido la historia de algo que varia en el tiempo, que oscila y que no repite nunca el periodo de oscilación. No se trata sólo de un aumento considerable de los grados de libertad en el dinamismo de un fenómeno, sino de una “turbulencia”: la más mínima influencia en el inicio puede cambiar drásticamente las predicciones por la sensibilidad a las condiciones iniciales. Detrás de estos fenómenos, aparentemente azarosos y que producen esa apariencia desorganizada, se esconda un orden. La aparición del comportamiento caótico responde a unas pautas universales. Existe un orden (de ahí que este comportamiento se denomine "caos determinista"), que combina indeterminación, comportamiento irregular, con la armonización, ordenación regulada, de los ritmos de los diversos sistemas funcionales en la unidad de un organismo vivo.
3.4. Niveles evolutivos
3.4.1. Nivel microevolutivo
El nivel microevolutivo, supone una variación, una mutación en sentido amplio, de una zona del genoma que afecta a la información contenida en un gen o a su sistema de regulación y que tiene consecuencias directas en el fenotipo. Estas mutaciones originan a variabilidad dentro de una misma especie; aparecen así razas e incluso la separación a partir de una especie de otra muy similar entre sí, mediante la aparición de una barrera a la reproducción. El nivel microevolutivo se explica satisfactoriamente con la teoría de la evolución más comúnmente aceptada, el neodarvinismo. En efecto desde los neodarvinismos (o modelos gradualistas) se ve la evolución como el resultado de un reemplazamiento progresivo, gradual, en el seno de una población, de alelos (formas de un mismo gen) menos aptos por otros más aptos según el ambiente, mediante la acción de la selección natural, permitiendo que los organismos estén perfectamente adaptados a su entorno. Subraya, pues, junto al carácter gradual de las pequeñas variaciones del material genético, el hecho de que el proceso evolutivo actuaría sobre poblaciones y de modo aleatorio. El azar, como acabamos de señalar, es real y es utilizado por la naturaleza y lo utiliza como motor de cambio en la microevolución. Azar es el método de actuar conocido generalmente con el nombre de “ensayo y error.” La naturaleza va ensayando configuraciones fenotípicas distintas, que adaptan mejor o peor al medio a los individuos de una población que las sufren. Cuando sucede esto último, resultan penalizadas por el medio, de modo que o no se transmiten, o se transmiten menos que las otras a la descendencia. Esta modificación progresiva, gradual de la composición genética de las poblaciones dirigida por la selección natural se orienta hacia la adaptación. La causa fundamental del cambio génico en el seno de una población es por tanto el cambio del entorno, ya que de entre las variaciones ocurridas aleatoriamente se seleccionan aquellas que son más aptas para ese entorno. El papel clave lo juega la selección natural que, tal como la consideró Darwin, es el éxito de la diferencia. Cuando unos individuos sobreviven o se reproducen mejor, por tener unos caracteres diferentes del resto, se da la selección. Los cambios microevolutivos suponen pasar directamente de cambios en la secuencia del DNA informativo (genes) a ligeros cambios fenotípicos que permiten la selección de los individuos portadores en función de su mayor superviviencia en un entorno dado.
Y si la selección persiste a lo largo de muchas generaciones llega a producirse un cambio tal que sus miembros no se pueden cruzar ya con los individuos de una población anteriormente emparentada. Y en esto último, en la mayor o menor transmisión a la descendencia, está la unidireccionalidad y la teleología. Hay, ciertamente una teleología interna, pero vehiculada por procesos azarosos.
3.4.2. Nivel macroevolutivoEl nivel macroevolutivo supone alteraciones y reordenaciones del genoma, que dan lugar a la aparición de verdaderas innovaciones; aparición de nuevos genes y de sus sistemas de coordinación durante la ontogenia, que permiten una nueva función biológica, o una nueva estructuración. Debe destacarse que la variación de la información no consiste sólo en la modificación de la que ya está contenida en el genoma, sino también en la aparición de nuevas piezas de información, de nuevos mensajes genéticos. Las innovaciones y los cambios evolutivos rápidos y radicales entre las especies, sin que hayan existido etapas intermedias, suponen, exigen, o son consecuencia, de cambios en el programa de desarrollo, en el segundo código genético: en la ejecución o emisión del mensaje genético, en la ontogenia. La regulación del desarrollo permite constituir estructuras muy diversas a partir del mismo genoma; y una mutación en los genes rectores que controlan el desarrollo pueden llevar a un cambio radical e inmediato de la organización de una estructura. También que un desplazamiento temporal en la ejecución de una etapa del desarrollo -las alteraciones llamadas heterocrónicas- lleva consigo un cambio evolutivo que nada tiene que ver con el seguimiento del entorno. Si bien un genoma tiene una capacidad bastante ilimitada de variación, no todas las posibilidades aparecen de hecho ante la fuerza selectiva natural, aún cuando pase mucho tiempo. Hay condiciones ligadas a la programación genética y a su expresión durante la epigénesis que hace que sólo haya un número limitado de realizaciones fenotípicas para cada plan de organización. Se explica así la existencia de variaciones que siguen tendencias paralelas en entornos diferentes, como ocurre con la diversificación de los mamíferos placentarios en Africa y otros continentes y la radiación de los mamíferos marsupiales en Australia.La macroevolución se explica por los mecanismos que originan un cambio de la información no de forma gradual sino a saltos, en cortos periodos de tiempo. Estas modificaciones tienen lugar independientemente del medio, y no obedecen a una necesidad para la supervivencia o adaptación; obedecen más bien a la estructura y dinámica de cambio propias de la compleja estructura del DNA y del genoma en su totalidad y por tanto de la dinámica de la expresión del mensaje genético. En este sentido hablamos de selección interna. En efecto, la selección interna supone la existencia punto crítico en el cambio; esto es las inestabilidades se toleran, incluso aunque atentasen contra la coherencia del sistema originando malformaciones o defectos, pero sin acaban con él. Cuando la inestabilidad se halla cercana al punto crítico, un mínimo incremento genera la desestabilización completa del sistema y su nueva e innovadora reordenación. Y aunque la termodinámica puede determinar o calcular los puntos críticos no quiere decir que la naturaleza lo calcule. No quiere decirse que la evolución sea previsora como si la escala de estabilidades fuera el resultado necesario de un proceso absolutamente determinista. El juego de inestabilidades hace que, por ensayo y error (por azar), vayan produciéndose saltos estructurales y por tanto estabilidades o sistemas estables distintos, de nivel tanto microevolutivo como macroevolutivo. Pero tampoco significa ausencia de direccionalidad de la vida. En tanto que la autoorganización supone un aumento de la complejidad a lo largo del tiempo de la evolución de las diversas ramas evolutivas. Lo cual no implica finalismo determinista algo así como si se equiparase el proceso evolutivo (o el proceso de desarrollo embrionario) con un rígido programa de ordenador cuyas instrucciones predeterminasen completamente el resultado final. La realidad biológica es bien diferente. El proceso está recibiendo continuamente nuevos datos que le permiten indeterminación. Ni el azar ni la indeterminación se oponen a la finalidad sino que más bien la presuponen.
3.5. Transformismo epigenético: desarrollo y evoluciónPodemos afirmar que transmitir la vida, el engendrar de los progenitores es constituir, aportando material propio, el soporte material, el genoma, que contiene un nuevo código genético (forma, en el sentido clásico de informar la materia) capaz de iniciar la existencia de otro individuo de la misma especie, al activarse la emisión del mensaje. La emisión de ese mensaje constituye la existencia de ese individuo concreto. El polimorfismo, que no sale de los límites de la especie, aporta la variabilidad fenotípica de los diferentes individuos. Por el contrario evolucionar es dar paso, al transmitir la vida, a la construcción del soporte material de un programa, de un mensaje, que difiere del propio de los progenitores no sólo en las características que le definen como individuo, sino en las características de la especie a que pertenece. Es transformar, cambiar la forma propia de esa especie, y con ello producir un aislamiento reproductor entre los individuos de la antigua y la nueva forma. El proceso evolutivo y el desarrollo embrionario parecen seguir las mismas reglas para autoorganizarse desde lo simple a lo complejo. Por una parte, los procesos esenciales para la vida, como son la replicación y el establecimiento de un metabolismo básico necesario para la nutrición, se realizó en las formas más primitivas de los seres vivos y se han transmitido por generación. La capacidad de dar una réplica exacta de sí mismo se produce con gran fidelidad gracias a esos materiales tan organizados que son los cromosomas. El DNA es un material muy peculiar: no sólo es informativo sino que puede copiarse a una estructura complementaria y así conservar el mensaje al mismo tiempo que lo transmite o que “inventa” nuevos mensajes. De esta forma los seres vivos surgen por generación de progenitores y evolucionan. Las vías metabólicas centrales se establecieron ya un los seres unicelulares y la fuerza de la selección natural permitió su optimización. El progreso hacia la complejidad convirtió la replicación en reproducción, amplió el metabolismo con vías especializadas para sustentar nuevas funciones emergentes, al tiempo que la diferenciación celular se acompañaba de una reordenación estructural más compleja del organismo.Cada especie tiene en el tiempo de los periodos evolutivos un proceso constituyente de un concreto código genético, principio de vida, que es transmitido a cada uno de los individuos de la especie por generación. Por otra parte y de manera similar, la misma lógica celular, y la misma lógica molecular que ha estado en la base del proceso temporal de la evolución desde el protista (unicelular) a las especies vegetales y animales, es la que conduce de un cigoto a un organismo. Los protistas han dado origen a los organismos pluricelulares, animales y vegetales, en los que las células, como unidades fisiológicas, poseen actividades y ultraestructuras diversificadas. En los organismos pluricelulares las células somáticas se diversifican y reparten el metabolismo y demás funciones. En el proceso de diferenciación celular expresan las proteínas que han de ejercer los procesos correspondientes —proteínas específicas— y proteínas de adhesión que les permite asociarse entre sí para constituir el tejido u órgano específico. Esta diferenciación tisular es parte de la diferenciación celular y en ella las interacciones célula a células tienen un papel fundamental. Durante la ontogenia es preciso retener algunas de las propiedades o características del estado anterior y adquirir otras nuevas por aparición de moléculas nuevas. Su estado en cada momento del desarrollo depende de su historia y guardan memoria molecular. A su vez las células del organismo adulto deben su identidad a la naturaleza de las interacciones a las que sus antecesoras han estado sometidas y al orden en que estas acciones se han sucedido. La organización representa la memoria que las células conservan de su historia.
La organización no surge en cada instante por el poder de la información genética, o de la trama proteica. Si cada parte del organismo presenta una morfología propia es debida a su historia; en los estados anteriores las células han estado sometidas a reajustes cada uno de los cuales representa un acontecimiento único en su genero durante el desarrollo. Los cambios evolutivos llevan consigo que el genoma de las especies más evolucionadas, o de aparición más reciente, guardan la historia genética evolutiva del camino seguido desde lo más simples a su propia complejidad. Así, de hecho, el genoma específico de cada especie es un “registro fosil” del camino, o historia evolutiva, que han seguido sus precursores hasta la aparición de su especie; la historia de los logros.Ahora bien, aunque los dos grandes procesos temporales sigan las mismas reglas, la escala de tiempo en que se emite el código genético completo de un individuo de una especie es siempre muy breve; por ello, el parámetro determinación es comparativamente mayor que el parámetro azar en cada una de las etapa de su existencia. Sin embargo el proceso evolutivo se desarrolla en una escala mucho más larga de tiempo, lo que permite o está íntimamente relacionada con una mayor contribución de las etapas aleatorias. Las posibilidades de emergencia de nuevas formas son amplias. Más aún, en el proceso de transformación de la información genética como sistema complejo puede haber desempeñado un papel importante la dinámica caótica: una muy simple modificación de las condiciones iniciales de la secuencia y ordenación génica puede llevar a un fenotipo impredeciblemente diferente.
En la “búsqueda” (ensayo y error) de nuevas vías admite desaciertos (extinción y competencia entre poblaciones, no adaptación, etc.,); más aún, necesita de los cambios del entorno que amplifiquen fluctuaciones y creen inestabilidades, sin las cuales no habría transformación, cambio de las formas. Además, el dinamismo de ambos procesos necesitan del entorno de una manera diferente. En el desarrollo el entorno es uno y determinado; el margen de ligeras variaciones que permiten una cierta variabilidad individual sobre lo común de la especie, es muy limitado. La emisión del código requiere un entorno adecuado al avance mismo de la emisión; y, a su vez, a medida que avanza la vida se potencia la misma información del mensaje, en la dirección de los logros de la Evolución. Ahora bien, una modificación del entorno que le condujera por “ensayo-error” en una dirección contraria o distinta de la marcada por los logros evolutivos, fuera de los limites de las fluctuaciones de la dinámica propia, llevaría consigo una modificación anormal del proceso de desarrollo. No le cambia de forma pero le malforma, enferma, o incluso le destruye. Por ello la ontogénesis no es evolutiva, en cuanto constituyente de un mensaje, sino sólo en cuanto desarrollo consecutivo de una única posibilidad, en interacción con un medio que va aportando señales enormemente precisas, en momentos y sitios concretos del organismo en desarrollo. Por el contrario, la evolución, puesto que se expande durante largo tiempo, se retroalimenta de los cambios del entorno azarosos y así va teniendo la posibilidad de alcanzar algunos de los potenciales cambios de forma (transformaciones evolutivas), cambios del contenido informativo genético de los genomas de las especies precursoras.
Es el proceso de evolución de las especies el único que tiene potencialidad de constituir múltiples formas, de dar lugar a diversas formas. Por ello el genoma inicial de un individuo, heredado de los progenitores contiene la información, preinformación, para desarrollarse a lo largo del tiempo, desde la simplicidad unicelular a la complejidad de la especie a que pertenece. Información que ya no requiere “ensayo y error”, porque hereda la información de los logros alcanzados por los precursores. Ya la evolución ha ensayado, cometido errores, etc., hasta llegar a ese genoma. Son precisamente los cambios del mensaje genético, originados por modificación de la estructura de los cromosomas los que causarían la aparición de innovaciones; y en algunos casos por cambio del programa de desarrollo, por cambios en los genes que configuran la forma del organismo. La selección natural actuará entonces sobre lo ya aparecido, conservando lo apto para un determinado entorno, impidiendo la desaparición de las funciones y caracteres que permiten la viabilidad y aumentando la frecuencia de lo más apto. Las innovaciones, es decir, la evolución de las especies, dependen de los procesos de cambio del DNA. Cambios que ni están ni estrictamente predeterminados, ni tampoco suceden totalmente al azar. Los diferentes cambios de este tipo pueden irse acumulando durante generaciones, y escapando de la selección natural ya que preferentemente ocurren en el DNA no informativo y por tanto sin repercusión en el fenotipo. En un momento dado se llegaría a un "punto crítico" en el que la expresión de la información de esta zona, hasta entonces silenciosa, de lugar a una innovación.
Desde esta perspectiva una filogénesis es el resultado de las ontogénesis de sus generaciones constituyentes, unas ontogénesis cuyos mecanismos no se han modificado con el tiempo. La alteración, o cambio, de los genes rectores que dirigen la expresión diferencial de otros genes, durante el desarrollo embrionario, puede haber desempeñado un papel importante en la evolución permitiendo la aparición de organismos diferentes sobre la base de una similar información genética. La existencia de mutaciones en los homeogenes muestra la existencia de un determinismo genético de la forma. Así una mutación de un gen Hox, por ejemplo, da lugar no sólo a una proteína defectuosa, sino que altera la función de otras. La multifuncionalidad de los morfogenes restringe fuertemente la capacidad de una estructura aislada de evolucionar aisladamente del contexto global a que pertenece. [13]
4. Información genética y epigenética y la Evolución
4.1. Genotipo y fenotipoLas realidades vivas se caracterizan por estar determinadas no sólo por sus elementos constituyentes (genoma) sino por las propiedades nuevas que aparecen como consecuencia de la interacción de los elementos. La dotación genética es información con carácter específico y propio, pero sólo interaccionando con la información que aportan las señales del medio se constituye en una realidad biológica individual y diferente de sus progenitores y antecesores, con un fenotipo propio. La dotación genética se expresa, o no se expresa, y lo hace de una forma u otra, según el medio intracelular en que contiene los cromosomas, que a su vez depende de las señales que provienen del organismo unitario y de las condiciones del medio en que vive. Una dotación genética no basta para constituir una realidad biológica, aunque sea condición necesaria La existencia de un viviente es la emisión del mensaje genético contenido en el genoma en continuo dialogo con el medio celular y extracelular que porta dicho genoma.El dinamismo de la emisión del mensaje genético hace posible que las propiedades sean emergentes y por tanto siempre más que la suma de las de los componentes, en tanto que va produciendo mayores niveles de organización y complejidad, a lo largo del tiempo. En toda realidad, inerte o viva, hay dos tipos de propiedades, las propiedades elementales y las propiedades sistemáticas. Las primeras son aquellas que se pueden distribuir entre los elementos que las componen, y que por tanto no suponen ninguna novedad. Por el contrario, las propiedades sistemáticas no pueden distribuirse entre los elementos, porque son nuevas y surgen como consecuencia de la interacción de los elementos. Son propiedades que pertenecen al sistema como un todo; más aún, son las propiedades que hacen del resultado una realidad nueva distinta de la de los elementos que entran en su composición, no reducible a la mera suma de las propiedades de los elementos que las componen. Por ello no basta el genotipo (la información genética contenida en la secuencia de nucleótidos de los cromosomas) para que se constituya una realidad viva; se requiere la información epigenética que resulta de la interacción de regulativa de los componentes del medio con el soporte material de la información genética. La realidad resultante está determinada por ambos tipos de información, genética y epigenética.
4.2. Proceso constituyente y especializaciónLa vida de los organismos, de los más simples hasta los más complejos, consiste en la emisión del mensaje genético; dado que los vivientes procesan la información genética, el código o mensaje genético está constituido por un conjunto de determinaciones informáticas que van siendo actualizadas en el tiempo y en el espacio. Sin la armonización de la ordenación diferencial, espacio-temporal de todas las determinaciones posibles del código genético no habría organismo. La emisión del mensaje es dinámica, se retroalimenta, en cuanto hay diversos tipos de unidades de información, genes, que se expresan ordenadamente, es decir es autoorganización. En cuanto el fenotipo depende (aunque no sólo) del genotipo hay autoreferencia de la realidad del individuo en una etapa de su vida a la realidad de los estados anteriores. En cuanto el fenotipo no sólo es dependiente del genotipo sino además, y en mayor medida cuanto mayor es la complejidad del mismo, del medio, el proceso constituyente es autoorganizativo, con una la información se autoretroalimenta. Es preciso destacar que la transmisión de la vida desde los progenitores (y desde progenitores que son antecesores en cuanto la transmisión de la vida se ha dado con cambio evolutivo) requiere un proceso constituyente con emergencia de propiedades sistemáticas o emergentes más allá de la mera suma de las propiedades de los elementos constituyentes. Así la fecundación es más que la fusión de los gametos ya que ambos se activan mutuamente tras el contacto específico. La dotación genética heredada, en interacción con el medio citoplásmico propio del óvulo activado por el espermio, da lugar, en un tiempo preciso, a una organización celular propia del fenotipo cigoto, única célula en condiciones de dar lugar a la emisión del mensaje genético del nuevo individuo desde el inicio al final. En la evolución se producen cambios al azar, que se “aceptan” selectiva y determinadamente respecto a la optimización de sus propias funciones, a la posibilidad de dar un organismo viable, y a la de adaptación a un entorno.El proceso evolutivo de aparición de nuevas especies supone la constitución de un mensaje genético tal permita la construcción de un organismo capaz de vivir en un entorno y dejar descendencia. Un genoma logrado por variación genética y teonomía (adaptación al entorno, en terminología de Monod) está constituido cuando dirige la construcción —desarrollo embrionario— de un fenotipo viable y adaptado al medio. En el origen de una especie están los cambios en el DNA micro y macroevolutivos y posteriormente a la aparición de un nuevo fenotipo la selección natural que elige entre los diversos individuos permitiendo así la especialización o adaptación al entorno. Se denomina especialización animal al ajuste entre estímulos, receptores, efectores y realidades u objetos de que parte el estimulo. Gracias al ajuste la selección natural produce una especialización morfológica determinada y una especialización de la conducta; a su vez el animal vive en el medio “especializado”, el nicho ecológico o sistema de desencadenantes que disparan conductas específicas. La especialización en los animales superiores supone un comportamiento "adaptado" a un nicho o medio. Desde Jakob von Uexküll, el desarrollo de la Psicología animal o la Etología han mostrado que no es posible explicar la conducta animal en términos puramente mecánicos. Ciertamente existen patrones estereotipados de comportamientos innatos que tiene un estricto control genético; los heredan de generación en generación todos y sólo los individuos de una determinada especie y sin que la experiencia o el aprendizaje logre modificarlos.
Los genes especifican este tipo de comportamiento estereotipado determinando una red precisa de células nerviosas y musculares interconectadas, que se instalan y se van conectando a lo largo del desarrollo del animal y que brota en una situación concreta o en un momento de su ciclo vital. Los genes codifican para elementos de control que excitan conexiones preexistentes y así de una forma rígidamente determinada generan, en el momento oportuno, una concreta pauta de comportamiento. También el aprendizaje, en animales de todos los niveles de complejidad, suele instarlo y controlarlo el mundo tendencial o instintivo. Están “preprogramados o predispuestos” para aprender determinadas cosas y aprenderlas de una determinada manera[14]. Es interesante subrayar que las reacciones provocadas por los estímulos dependen de la significación que estos tienen para el organismo. Y es este concepto de significación lo que rechazan los mecanicistas porque implica una finalidad intrínseca, o teleología, en los seres vivos. Lo cierto es que los estímulos adecuados no son meras realidades físicas sino que son realidades biológicas integradas en el vivir. Lo que provoca necesariamente una cierta respuesta no es una causa físico-química sino una excitación fisiológica, que solo tiene significado para un organismo especifico, y de la que el agente fisico-químico es la ocasión más que la causa. De la complejidad orgánica informada por el mensaje genético emergen operaciones: hay pues una emergencia de funciones, operaciones o facultades nuevas con la aparición de nuevos mensaje genéticos.4.3. Emergencia de propiedades: operaciones y facultades En la medida en que los vivientes complejos procesan la información genética la información que emerge de la autoorganización supone una mayor emergencia de propiedades sistemáticas; es decir, las operaciones o facultades del individuo son de nivel más complejo. Las diferencias entre los seres vivos, y su diferente identidad biológica, se debe a las diferencias en el “contenido” de su mensaje genético. Pero el mayor contenido informativo de un genoma no radica sólo en un mayor número de genes (información de primer nivel) sino en la capacidad y el modo de procesar la información contenida en un gen, a la ampliación de la información con el paso del tiempo del desarrollo, maduración y envejecimiento; esto es, a la ampliación de la información ligada al desarrollo mismo (de segundo nivel). Más aún, los vivientes mamíferos mantienen después del nacimiento una cierta plasticidad neuronal, que le permite ir cerrando o determinando progresivamente circuitos y mantener un cierto tiempo capacidad de aprendizaje. Está maduración del órgano cerebro les permite guardar en la “memoria neuronal” lo aprendido. Y lo hace por un mecanismo en cierta medida similar a la memoria de la construcción del cuerpo: modificando el mensaje genético, y su emisión, en aquellas células neuronas que han participado, en recibir y transmitir la señal, en los circuitos neuronales que procesan la información. La plasticidad neuronal se va cerrando progresivamente, durante un tiempo, con la diferenciación de las neuronas; se va determinando con el aprendizaje: procesa información. Las capacidades o facultades como memoria, conocimiento animal, comportamiento, surgen y dependen de la integración de circuitos neuronales y en última instancia descansan en la configuración de la materia aportada por la información genética. Sin información genética para configurar una neurona no puede existir un sistema nervioso; o sea, no hay viviente animal y sin capacidad de “reformatear “ la información de cada neurona con sus funciones no es posible establecer los circuitos neuronales y con ello completar y madurar el órgano del cerebro de manera que aparezcan las operaciones “superiores”. Como ya hemos comentado, la emisión del mensaje, en cuanto formalización o configuración de la materia indeterminada, es dinámica. En efecto, hay genes que codifican proteínas cuya estructura determina su función específica en los procesos vitales, y hay genes “reguladores” con información sobre el control de la expresión de los otros genes que dan lugar al fenotipo propio de cada individuo de cada especie, de cada una de sus diferentes unidades celulares que constituyen los órganos, y hay morfogenes que controlan la estructura corporal. Y se retroalimenta, en cuanto hay diversos tipos de unidades de información, genes, que se expresan ordenadamente y en cuanto reciben "información adicional" de la marcha del proceso en forma de modificación química y estructural del soporte material de la información genética, en el DNA.
Tanto la expresión de estos genes reguladores como su actividad reguladora sobre otros se determina a su vez por el estado de la cromatina. La función, u operación vital, del segundo código genético es el crecimiento unitario. El crecimiento no es únicamente una función vital, sino la característica central del vivir; por ello, cabe definirlo como el hacer suyo que es peculiar de la unidad del viviente. Este “hacer suyo” es una elevación, o potenciación de la información genética; es información epigenética[15]. La materia ordenada con una configuración precisa (como un órgano o tejido determinado por la información genética de primer y segundo nivel en el desarrollo embrionario y maduración) confiere al sujeto vivo una actividad nueva que ninguno de los elementos por separado le confiere. Precisamente porque el viviente posee una ordenación de partes es capaz de realizar operaciones ya que de la ordenación de un órgano o sistema emerge nueva información. Es decir, la emisión del código genético no solo ordena la materia ordenada, sino también hace al viviente capaz de operatividad, ya que la operación “emerge” del órgano o del sistema orgánico.
Ahora bien, la capacidad operativa “superior” (conducta, conocimiento animal) requiere que se haya desplegado suficientemente la información que codifica la construcción del órgano cerebro y su maduración. Y en esto también rige la lógica de la dinámica unitaria. En efecto, la construcción de cada órgano o sistema hace referencia espacial y temporal a la unidad del organismo del que tales órganos o sistemas son partes, y siguen un orden temporal en relación al todo. Las partes que funcionan en orden al vivir mismo, común a todo viviente, se diferencian primero, como por ejemplo el corazón.
Sin embargo, lo más especifico, lo que permite no sólo vivir sino a alcanzar la plenitud de vida que le corresponde como tal viviente, aparece después; y lo que se desarrolla con el vivir más plenamente autónomo madura incluso después del nacimiento. Las manifestaciones vitales "superiores", como son las sensitivas, requieren más madurez orgánica. Ese "retraso" es obvio por la misma naturaleza de las operaciones sensitivas: emergen del funcionamiento del órgano construido y maduro. Y como es de suponer el proceso evolutivo sigue la misma lógica temporal y por ello se denominan a veces como superiores respecto a otras las especies que tienen facultades y operaciones que emergen de un órgano o sistema más complejo y cuya maduración plena requiere no sólo el tiempo embrionario sino el tiempo posnatal. Las operaciones en cuanto son dependientes del desarrollo epigenético a su vez son dependientes del genoma, en cuanto es el soporte de la información genética que será amplificada con la emisión misma del mensaje. Sólo aumentando la información genética contenida en el patrimonio genético puede emerger una especie más compleja desde otra menos compleja. De ahí que insistiéramos en que el cambio evolutivo principal es el cambio del DNA, de los cromosomas recibidos de los progenitores.
Por eso podemos afirmar que los vivientes poseen operatividad de diversa intensidad según su puesto en la escala biológica. Así, el mensaje genético de un vegetal no tiene instrucciones, o información, para que el organismo que se construya, tenga sensibilidad, ni traslación. El viviente vegetal es dependiente del entorno incluso para llegar a madurar, adquirir la figura y el tamaño que les corresponde, por el hecho de ser un individuo de una determinada especie. El código genético de un animal, por el contrario, informa un organismo que, por poseer un sistema nervioso, procesa información que le permite hace suyo el medio externo sin modificarlo ni agredirlo: sin interacción material directa. Realizan operaciones como ver, oler, etc., de las que carece un vegetal y que les permite conocer, realizar las conductas instintivas, en algunos casos un conocimiento incluso curioso, unas tendencias no específicamente determinadas en su término, etc. Por ejemplo, un girasol se mueve en busca de la luz porque los rayos inciden en compuestos que cambian su estructura y mecánicamente transmiten la señal que acaba en el giro, pero el girasol no ve el sol; como tal vegetal no está capacitado para la operación “ver”. Sin embargo, un perro se mueve en busca de un hueso porque lo ve, lo reconoce, y lo desea porque siente hambre; es evidente que este proceso no puede ser producido sólo por interacciones mecanicistas entre moléculas y células.
En uno y otro caso la información del genoma (el primer y segundo nivel de información a que nos referimos antes) originariamente predispone, pero no determina, la operación correspondiente, que es fruto de información que no se agota en disponer sus respectivas estructuras orgánicas, sus respectivas corporalidades. Efectivamente, las instrucciones que permiten formar el sistema nervioso, son como las “palabras o mensajes” que lo modifican, que elevan el mensaje de meramente vegetativo a sensitivo. A la información que en un principio sólo se percibía en el genoma (mensaje genético o código genético) contenido en la estructura molecular del DNA y posteriormente también en la operatividad, se corresponde con lo que en sentido clásico se denomina alma.
Es importante señalar que es un principio vital único, un mensaje que se emite configurando una materia concreta y dando potencialidad operativa a esa tal ordenación orgánica. No parece pues correcto decir, como a veces se entiende, que el alma animal o sensitiva tiene facultades “vegetativas” en el sentido que contuviera un alma vegetal, El alma como principio vital es única, no es separable en segmentos, ni hay un despliegue sucesivo en el viviente con más facultades. El alma animal tiene facultades ligadas a la construcción del organismo, conservación, crecimiento y reproducción: esto es lo contenido primariamente en los genes y en el genoma total y común a los vegetales y a los animales. Hay, también, facultades como moverse, un mundo tendencial, plasticidad y capacidad de aprendizaje, memoria, emociones, conocimiento. Estas facultades permiten poder hablar, en sentido limitado pero propio, de una “mente animal” inmaterial, como inmaterial es el mensaje que manifiesta esa información epigenética de la que venimos hablando. Esta mente es sólo inmaterial y sus facultades surgen o dependen de la integración y procesamiento de información de circuitos neuronales; descansa en esa organización o configuración de la materia, y por ello descompuesta ésta con la muerte o con el deterioro, las facultades desaparecen o merman.
5. Proceso constituyente de la especie humana y génesis del hombre
5.1. Evolucionismos en el origen de la especie Homo sapiens. El necesario enfoque interdisciplinar.Comprender la aparición de los primeros hombres implica comprender su ser personal, la unidad propia e irreductible en cada ser humano de su vida biológica y su vida biográfica o vida en cuanto ser humano. En el intento de dar razón de la génesis y emisión del código genético de cada uno de los hombres nos encontraremos con un a priori radicalmente distinto. Por una parte el genoma que hereda cada viviente de la especie humana es, en lo que se refiere a cantidad de información de primer y segundo nivel, bastante similar a la de primates y sin embargo cada ser humano, cada ser vivo perteneciente a la especie humana, no tiene sentido sólo en función de la especie (la emisión del mensaje no se dirige a vivir "para" perpetuar la especie), sino que tiene sentido en sí mismo. Los individuos de la especie Homo sapiens poseen peculiaridades morfológicas (postura erguida, estrechamiento de la pelvis, morfología de la mano, etc.,) fisiológicas (inespecialización, en cuanto a alimentación, formas de vida, etc que son más culturales que biológica, carencia de época cíclica de celo asociada a la capacidad reproductiva, etc. ) y conductuales (puede proyectar anticipándose a objetos que aún no se le han presentado, puede prometer, puede traer al presente el pasado y el futuro; proyecta su vida, la tiene como tarea, puede frustrarse y sabe que necesariamente ha de morir; sabe que sabe, etc.) que le diferencian notablemente no sólo de los demás individuos de otras especies sino incluso manifiestan diferencias “personales” entre ellos. Es un ser cultural.
Por esto el análisis del proceso constituyente del hombre (en sus dos niveles de especie y de cada individuo) merece especial atención. La pregunta acerca del origen de los primeros hombres y de la transmisión de la vida humana es compleja en si misma ya que la realidad de cada individuo es biológica y cultural al mismo tiempo. Como toda realidad compleja ha de ser tratada necesariamente desde una autentica interdisciplinariedad. En efecto, a pesar de los avances en el conocimiento del genoma humano, y de los novedosos e importantes datos alcanzados recientemente por la Paleontología, la respuesta está estancada. Pienso que se necesita abordar el problema desde sus variadas perspectivas con todo el rigor de la propia metodología de cada una de las disciplinas que están de suyo llamadas a responder acerca de una de las facetas del problema. Sólo cuando ninguna disciplina, que tiene qué decir al respecto, queda excluida a priori, los multifacéticos enfoques, con sus respuestas rigurosas, permiten que los planteamientos y logros de cada disciplina iluminen a las otras, al tiempo que de las otras disciplinas iluminan el campo propio de cada una. “De dónde venimos y con ello quiénes somos y a dónde vamos” es la pregunta por excelencia de cada ser humano.
A la complejidad del problema se suma que la respuesta la busca y la encuentra cada uno en el ambiente intelectual de sus creencias religiosas, o en las ideologías que sustituyen la fe en el Creador. Por ello la Filosofía, la Antropología, las Ciencias humanas (y en última instancia la Teología en cuanto al último porqué) tienen tanto o más que decir a las Ciencias biológicas o la Palentología.No deja de ser sorprendente, a pesar de la frecuencia con que ocurre, que cuando un paleontólogo intenta reconstruir el curso de la evolución a partir de los hallazgos fósiles, o un biólogo las causas del cambio evolutivo en el peculiar registro fósil, que es cada genoma, solo tenga en su perspectiva intelectual la respuesta parcial de Darwin: la única causa del origen de las especies, incluida la especie humana, es la selección natural. Darwin fue un genio de la Biología pero un pésimo filósofo. No intentó resolver el problema “duro” del origen de las especies y del hombre, esto es su diseño. Pretendió que el hecho de descubrir la selección natural demostraba que el diseño de los organismos no respondía a ningún designio, sino al puro devenir del entorno. En 1876 en su autobiografía escribió, “no parece haber más propósito en la variación de los seres vivos, y en la acción de la selección natural, que en la dirección en la que sopla el viento”. Desde esa fecha los paradigmas de la Ciencia Biológica, de la Antropología física y de la Antropología filosófica, las Neurociencias, la Ecología, la Psicología fisiológica, etc., han avanzado considerablemente. Lo suficiente al menos para iluminar las perspectivas de la Biología y la Paleontología a la realidad humana, y con ello a sus orígenes, sin pre-juicios ideológicos[16] y con la apertura intelectual de reconocer que los problemas “duros”, complejos no se resuelven sin más con la acumulación de datos desde la simple perspectiva de las ciencias positivas. Requiere por el contrario los avances de otras disciplinas. 5.1. El proceso evolutivo de hominización Los recientes avances en el Proyecto Genoma Humano[17] han permitido conocer las peculiaridades genéticas de los individuos de la especie Homo sapiens. Es llamativo que no poseen muchos más genes que sus antecesores, si bien ese mayor número de unidades de información sirven fundamentalmente para un desarrollo mucho más complejo del órgano del cerebro[18]. La secuencia del genoma humano ha mostrado una zona de repeticiones de secuencias informativas en el cromosoma 22, cuyo análisis indica un alto grado de duplicaciones en la evolución de los primates en los últimos 35 millones de años y que permite innovaciones informativas (nuevos transcritos de genes por combinaciones de exones e intrones) y reestructuraciones cromosómicas en los eventos evolutivos que separan al hombre de los primates hominoideos[19]. Datos recientes van dando a conocer la función concreta de los nuevos genes humanos y su relación con las funciones propiamente humanas.
Por ejemplo los nuevos genes (PCDHX y PCDHY) tienen información para la síntesis de un tipo de proteínas (cadherinas) implicadas en interacciones especificas entre neuronas. La expresión de estos genes ocurre en el cerebro y tienen una función crítica durante el desarrollo del sistema nervioso central humano y se encuentran tanto en los 2 cromosomas X de la mujer como en el X e Y del varón y las diferencias de los promotores del gen situado en el cromosoma X o en el Y puede ser la base del dimorfismo sexual del cerebro humano. [20] Y, por ejemplo, en agosto de 2002 la revista Nature publica un articulo en el que Svante Päabo y Wolfgang Enard muestran que una mutación ocurrida hace unos 200.000 años modifica la información del gen FOXP2 que queda implicado en las características mandibulares y faciales que permiten el habla en los humanos.Sintetizando los datos acerca del del proceso biológico de hominización se puede afirmar que proceso constituyente del genoma humano ha sido muy rico: reordenaciones cromosómicas, duplicaciones y recombinación horizontal de la información en mosaico (y posiblemente pequeños cambios en genes que controlan la estructura corporal) han permitido una especiación puntual (más que gradual y siguiendo el cambio del entorno) separando a los componentes del genero Homo de los Australopitecinos, y antes a estos de los otros Hominoideos. Los cambios en el DNA, en la información genética permiten la aparición de las características morfológicas y fisiológicas propias del hombre. Son los presupuestos biológicos, las condiciones precisas previas, pero no las causas de que el organismo resultante pueda ser un cuerpo humano: un organismo con la peculiaridad de ser biológicamente inespecializado. Constituido el genoma propio de la especie humana hace casi 2 millones de años, tiene lugar la historia de la Humanidad; que podemos llamar proceso de humanización de la especie; una larga historia de aislamientos, colonizaciones y extinciones, que hubiera llevado a cualquier otra especie a evolucionar convirtiéndose en especies diferentes. Pero no ha sido así. Los mecanismos evolutivos por cambio y selección natural, que conducen a un aislamiento reproductor, tienen muy poca “fuerza” en la especie humana. Al mismo tiempo, las peculiaridades de la generación y formas de vida han permitido y permiten la existencia de una amplia variabilidad genética y de rasgos morfológicos. La humanidad se ha mantenido como especie cerrada y constante, una sola raza, sin que barreras biológicas impidan a los seres humanos reconocerse. Y mientras tanto, cada hombre alcanza de manera progresiva una especificidad individual que se hace única, singular, e irrepetible. El proceso de humanización, un tiempo de “ajuste fino” de pequeñas variaciones genéticas que se traducen en una morfología adecuada a la posible plenitud de las facultades humanas, se puede dar por acabado hace unos 200.000 con el Homo sapiens.
El cuerpo humano como todo cuerpo con vida es orgánico. Ahora bien, el cuerpo humano está abierto a más posibilidades, está más indeterminado o des-especializado que cualquier otro primate. Y sobre todo posee facultades, como el hablar, conocimiento objetivo (el intelecto) y la voluntad y capacidad de amar, no ligadas directamente a órgano y además abiertas a crecimiento, por hábitos. El cuerpo de cada ser humano(con su específica indeterminación biológica) debe necesariamente ser configurado por una información (genética y epigenética) que tenga un fuerte grado de indeterminación, que sea abierta, potenciada, elevada, reforzada. Es decir, que puesto que el genoma humano configura un viviente con operatividad propia y potenciada a otro nivel especifico, el hombre posee un acto de ser de otro orden: el ser personal. La diferencia radical entre los seres vivos y las personas se halla en el orden del ser. Sólo la apertura de sus facultades "abiertas" permiten explicar al hombre, y su génesis, sin reducirlo a la biología. La vida humana “recibida” de los progenitores tiene la autoconstitución propia de un organismo vivo perteneciente a la especie Homo sapiens y en tanto tal constituye un cuerpo que es indeterminado e inespecializado, cuyo dinamismo está abierto (especialmente en lo que se refiere al desarrollo cerebral) a la relación con el mundo y con los demás.
5.2. Emisión del mensaje genético de cada ser humanoEl viviente que resulta de la emisión del código genético de Homo sapiens es corporalidad abierta (no cerrada en su biología al marco del entorno o nicho ecológico), ni en su fisiología, ni en el modo de conocer, en el modo de relación, en el comportamiento o conducta de cada hombre. Y al mismo tiempo cada peculiar viviente abierto al mundo, a los demás, y abierto a sí mismo (intimidad) modula de tal manera su propia construcción orgánica, especialmente el cerebro. Pero no está atado de forma determinista a los automatismos ligados y emergentes del sistema biológico. Es decir el entorno en cuanto relación humana, las emociones y sentimientos, la afectividad, los hábitos, las decisiones, etc. de cada uno de los hombres contribuyen como otro modo de información y de procesar información en la constitución del propio órgano del cerebro. La génesis del hombre tiene un elemento nuevo: la relacionabilidad o apertura. Más aún, las relaciones interpersonales, y la misma conducta, determinan la construcción y la maduración del cerebro de cada sujeto, como muestran un buen número de estudios de neurociencias. Es bien conocido, por ejemplo, que no acaba de construirse un cerebro adecuado, no madura, si la vida no es vivida en relación personales. Y a su vez, la subjetividad (mente, psique), que emerge de la conformación cerebral de cada hombre, escapa en cada uno del automatismo biológico. ¿Cómo puede la epigénesis humana estar indeterminada como tal proceso biológico? Es claro que los fenómenos mentales emergen como operaciones de un viviente; son operaciones vitales. En cada ser vivo coexisten distintos tipos de propiedades y operaciones y de todas ellas el viviente es su sujeto. Es el sujeto de donde proceden, es el sujeto quien las causa y por tanto en él es necesario ir a buscar el origen de estos fenómenos. Pues bien, el viviente humano está más desprogramado que el animal. En efecto, la emisión del programa genético del hombre está indeterminado en tanto que está abierto a incorporar a la emisión del programa la información que procede de su relacionabilidad. Podríamos afirmar, en este sentido, que se guarda memoria genética de las relaciones interpersonales y de su propia conducta; la biografía deja huellas biológicas que son a su vez instrucciones de la emisión del programa en cuanto madura el órgano del cerebro permitiendo la emergencia de una operatividad “impregnada de humanidad”. O dicho de otro modo la información genética y epigenética está potenciada formalmente indeterminándole al fin. Tal indeterminación en la dinámica de la emisión del mensaje genético se determina solamente como vida biográfica, es decir, interactuando con el medio de modo inconsciente, pero irreversible al principio de su vida, y de modo consciente, responsable y en relación interpersonal o intramundana más tarde. Ambos modos de interactuar dejan huella en el sujeto tanto a nivel genético como de la configuración orgánica. Esa indeterminación, que da cuenta de la apertura personal no está contenida directamente en la información genética, pero es requerido por ella para ser completa y coherente la operatividad humana. Procede de la persona: es el ser personal, el quién el que añade libertad a la emisión del patrimonio genético heredado o recibido de los padres, y común a todos los hombres.Desde esta perspectiva no dualista, la indeterminación (libertad del sometimiento al vivir biológico, en orden a la especie) que capacita a cada hombre para marcarse sus fines, para decidir respecto de sí mismo, para decidirse, procede de la persona: ni puede emerger de un cierto y suficiente desarrollo y maduración, ni puede ser fruto de una animación retardada, ya que no es “otra alma”, sino potenciación del principio de vida transmitido por sus padres. La indeterminación de la emisión no depende del avanzar mismo de la emisión del mensaje genético con el transcurso de la vida, es originante, previo: se indetermina con la constitución misma del patrimonio genético de cada ser humano. O dicho de otro modo, la persona es el “quien”, no una propiedad. Son las manifestaciones de la persona los que para hacerse explícitas requieren un determinado y gradual nivel de desarrollo y maduración del hombre. Esto es, es inherente, no es información, sino que indetermina la información genética y epigenética del ser viviente humano. Lo “añadido”, se añade de tal modo que ordena la información a la libertad, es decir indetermina la emisión en cuanto al fin vivir.
El mensaje genético (y sus amplificaciones) en vez de quedarse ordenado a la mera vida corporal, en función de la especie, se ordena hacia el fin propio personal: la vida humana de cada persona puede “liberarse” de las estrictamente determinaciones biológicas. Y de esta manera puede decirse que el alma humana espiritual no informa más que en el sentido de indeterminar el fin, de liberar del automatismo y no de configurar los elementos materiales. Por ello las tendencias o predisposiciones pueden de hecho ser cambiadas por el yo personal, porque el mensaje y la información de su emisión, ha sido en su mismo origen “elevado o reforzado” y así se determina, se decide respecto de sí mismo. Esto permite distinguir en el hombre, a su vez, dos dinamismos constituyentes distintos: el propio de su naturaleza biológica, que se rige por las leyes de la biología, y el propio de su libertad personal. El dinamismo constituyente del hombre -en cuanto vida como yo humano- indetermina el dinamismo constituyente de la vida en cuanto organismo biológico; de esta forma el ser humano se constituye en un viviente inespecializado, y liberado del automatismo propio de lo biológico. Este último dinamismo es el que hace de la vida una tarea abierta y por tanto una empresa moral. En su libertad radical es capaz de resolver con técnica lo que la “biología” le ha negado: potencia con hábitos la inteligencia, la capacidad creativa, hace cultural su forma de vivir. Y el cuerpo humano abierto, no cerrado en su biología, en su “pobreza” de especialización por indeterminación biológica, es presupuesto biológico para un ser libre.Lo específico humano es de cada uno de los hombres. Ese plus de ser del ser personal no emerge de la configuración de los materiales. Si esto no se admite, se tendrá que explicar cual es la propiedad biológica que explica la apertura libre, intelectual y amorosa de los seres humanos a otros seres; y por qué si estas propiedades biológicas son compartidas por otros animales y por el hombre, la vida del hombre es tarea (una generalizada definición de persona es precisamente “el ser cuyo ser consiste en tener que hacerse) y la de los animales le viene dada por al biología. En suma, qué sea persona humana no se reduce al código genético, por ello la Antropología no se reduce a la Biología. Por lo mismo, el origen de los primeros seres humanos, de la especie humana, como de cada uno de los hombres engendrados a lo largo de las generaciones está en ese plus de ser, libertad, que eleva a la condición personal al viviente que recibe la vida humana de padres humanos. Hasta aquí una respuesta desde el conocimiento de las ciencias positivas y de las ciencias humanas. Pero esa respuesta es incompleta en tanto en cuanto lo que la pregunta contiene no es sólo el origen de las especie y en especial de la humana, sino el origen de ese don añadido, libertad, que no sólo no emerge de nuestro cerebro sino nos hace capaces de ser dueños de nosotros mismos. No solo tenemos destino sino que cada uno se lo gana o se lo frustra. Pretender que la respuesta valida es el azar, que somos lo que el viento sopla, es empequeñecer la capacidad de conocer. Cruel destino por la presuntuosa exclusión del estudio interdisciplinar del conocimiento que aporta el mismo Hacedor del cosmos y el hombre. Es esa la última palabra que llena de luz todas las palabras.
Notas:
[1].- Cove D.J., Hope I.A. and Quatrano R.S. Polarity in Biological Systems, pag. 507-524, en Development. Genetics, Epigenetics and Enviromental regulation. Rosso et al. eds. Springer. N.Y., 1999
2].- Cfr. Wallace A. (2002) The emerging conceptual framework of evolutionary developmental biology. Nature 415, 757-764.
[3].- Es de interés señalar que el origen de los primeros seres con vida presupone la presencia en un medio celular de moléculas informativas, posiblemente RNA con capacidad de replicarse y transmitir así el mensaje genético contenido en la secuencia de ribonuneótidos (Peretó J. Orígenes de la evolución biológica. Eudema. 1994; Eigen M. y col. Origen de la información genética. Investigación y Ciencia, junio de 1981, pag. 62.
[4].- Landman O. E. Pero ¿existe la herencia lamarkiana?. Investigación y Ciencia, julio, 1993, pag. 95.
[5].- Anxolabhre D., Kidwell, M.G. y Periquet, G. La historia de una invasión genética. Mundo Científico, 1991, nº 98, vol. 10, pag. 48; Mestres, F. y col. Genética evolutiva de la especie colonizadora Drosophila suboscura. Mundo científico, vol 13, nº 135, pag. 408.
[6].- Cfr. entre otros: Grant, P.R. La selección natural y los pinzones de Darwin. Investigación y Ciencia, enero, 1991, pag. 60; Meléndez- Hevia, E. La evolución del metabolismo: hacia la simplicidad 1993. Eudema Biología, Madrid; Montero, F. Diseño de rutas metabólicas En: Orígenes de la vida. 1995. E. Complutense; Meléndez-Hevia, E. Evolución y optimización del metabolismo, en Orígenes de la vida". 1995, Ed. Complutense. pag. 159-161; Ledyard Stebbins y Francisco J. Ayala. La evolución del darwinismo. Investigación y Ciencia, septiembre 1985, pag. 42; Taylor, G.R. El gran misterio de la evolución 1983, Ed. Planeta, Barcelona, España.
[7].- Eldredge N. Y Gould S.J. Puntuated equilibria: an alternative to phyletic gradualism. En : Models in Paleobiology TJM Schopf. San Francisco. 1972Gould S.J. Ontogeny and Phylogeny. Harvard Univ. Press, Cambrige, Masdachusetts, 1977; Devillers, C., Chaline, J. y Laurin, B. En defensa de una embriología. Mundo Científico, Vol 10, pág. 918-927, 1991; Wolpert, L. La formación de modelos en el desarrollo biológico. Investigación y Ciencia, abril de 1978, pag. 78. De Robertis, E. M. et al. Genes con homeobox y el plan corporal de los vertebrados. Investigación y Ciencia, 1990, pag. 14; McGinnis, W. Y, Kuziora, M. Arquitectos moleculares del diseño corporal. Investigación y Ciencia, abril de 1994, pag. 22; Chandebois, R. Le gène et la forme; ou la démythification de l´ADN. Ed. Espaces. 1988.
[8].- Lurié D. y Wagensberg J. Termodinámica de la evolución biológica. Investigación y Ciencia. pag 102. 1979.
[9].- Cf. J. Monod, El azar y la necesidad: Ensayo sobre la filosofía natural de la biología moderna, Barcelona, Barral, 1971.
[10].- Prigogine, I La Termodynamique de la vie. La Recherche. 1972, vol. 24, pag 547; Nicolis, G. y Prigogine, I. Self-organization in non-equilibrium system. Wiley Ed. 1977.
[11].- Cfr. para mayor información “BIOFÍSICA. Procesos de autoorganización en Biología”. F. Montero y F. Morán. Ed EUDEMA.
[12].- Cfr. J. Gleick. Caos, la creación de una ciencia. Ed. Seix Barral. Barcelona, 1988; Crutchfield, J. P. y col. Caos. Investigación y Ciencia. Febrero de 1987, pag 16.
[13].- Cfr. McGinnis W. y Kuziora, M. Arquitectos moleculares del diseño corporal. Investigación y Ciencia, abril de 1994, pag. 22; Casares F. y Sánchez-Herrero E. El complejo bithorax de Drosophila melanogaster Investigación y Cencia, marzo de 1995, pag. 48; Warren, R.W. et al. (1994) Evolution of homeotic gene regulation and function in flies and butterflies. Nature, 372, 458; De Robertis E. M. et al. Genes con homeobox y el plan corporal de los vertebrados. Investigación y Ciencia, 1990, pag. 14; Wolpert L. La formación de modelos en el desarrollo biológico. Investigación y Ciencia, abril de 1978, pag. 78.
[14].- Cfr. Llano A. Conducta humana y conducta animal. En: Deontología biológica. AA.VV. Universidad de Navarra; Scheller R.H. y Axel, R. Comportamiento genético de un comportamiento innato. Investigación y Ciencia, mayo 1984, pag. 34; Gould J.L. y Marker P. Aprendizaje instintivo. Investigación y Ciencia, marzo de 1987, pag.46.
[15].- La idea de la relación de la información genética y epigenética y su base molecular en la modificación química por metilación de las citosinas en el DNA ha sido ampliamente tratado en una serie de artículos publicados en el número de 10 de agosto de 2001 (volumen 293) de la revista Science.
[16].- Juan Luis Arsuaga, profesor e investigador de paleontología y ferviente darwinista y admirador de Monod por su filosofía acerca del azar acaba así su libro El enigma de la esfinge. Las causas, el curso y el propósito de la evolución (2001. Plaza Janes, Barcelona): “Y creo que toda la zozobra y la tortura de Darwin se resumen en las últimas palabras del libro de Monod El azar y la necesidad:‘ La antigua alianza ya está rota; el hombre sabe al fin que está sólo en la inmensidad indiferente del Universo donde ha emergido por azar. Igual que su destino su deber no está escrito en ninguna parte. Puede escoger entre el reino y las tinieblas‘. Un Universo indiferente, sí, pero ya nunca más incomprensible desde que Darwin, sobre las tinieblas de la ignorancia, arrojara luz, mucha luz. El descubrimiento de la verdad nos hizo, al fin, libres”.
[17].- Initial sequiencing and analysis of the human genome. Nature, 409, 860-921.
[18].- Wolfgang E. Et al. (2002) Intra- and Interspecific variation in Primate gene expression patterns. Science 296, 340-343.
[19].- Samonte R.V. and Eichler E.E (2002) Segmental duplications and the evolution of the primate genoma. Nat. Rev. Genet, 3, 65-72; Bailey J.A. et al. (2002) Human-specific duplication and mosaic transcripts: the recent paralogous structure of chromosome 22. Am. J. Hum. Genet 70, 93-100.
[20].- Cfr. Mammalian Genome vol. 11, 2000, pag. 906-914.
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Un viaje articulado con "otros"
Un viaje articulado con “otros”
Hoy vamos a intentar “deconstruir” al propio Derrida, para interpretar su deconstruccionismo y demostraré como su pensamiento, puede ser utilizado para intentar consolidar lo existente. Al final del documento veremos como se presenta la simultaneidad de las acciones extendidas del capitalismo y como afecta esta a lo particular, al sentido común del hombre desposeido de medios de producción, cuyo modo es de esclusiva apropiación privada a igual que las relaciones que lo sustentan.Derrida definía el deconstruccionismo como un modo de “estar” en el pensamiento. “No es un método”.Los significados de sus escritos “oscilan” y se “desplazan” se conforma y comporta como un pensador swinger, característico de un oscilador.Por lo tanto, sus escritos desconciertan por momento, se pierde la unidad de sentido.Su particular escritura a igual que Nietzsche, resultan extraña para la “academia” filosófica.Parece ser el umbral, la transición del pensamiento sin delimitaciones.Derrida ejerció la escritura a “dos manos”, parece contener un pensamiento binario 0-1, con una mano respeta los conceptos, con la otra, los borra, los desplaza, se extingue y se clausura a si mismo.Aquí no me voy a detener sobre lo expuesta porque dependerá de las condiciones y circunstancias concretas de cómo se aprovecha este pensamiento.Voy a ser franco, esta distinción la enmarco en el contexto de la lucha de clases y no fuera de ella. A diferencia a J.Derrida nos proponía salir de los “margen y centro”, no digo que haya que entrar o salir., esto dependerá de muchas consideraciones.Al leer a Derrida “nunca te podrás apropiar de un sentido, por lo tanto abren el juego a distintas interpretaciones y sentidos”. No habiendo un hilo, un orden conductor de su pensamiento.Derrida, va por la constante referencia de lo “otro y otros”, son como multiplicaciones de otro y otros dando “la otredad”. (Lenguaje derridiano).Al no preservarse, ni inmunizarse a si mismo, frente al “otro” solo le queda limpio el pensamiento para preservar la “otredad” del “otro”. Desborda respeto y amor a lo que se encuentra alterado. Siendo Derrida “otro”, tiene pertenencia a la comunidad, pero “su estigma es la exclusión”, se asemeja al pensamiento de Nietzsche parece tener en cuenta la corpolidad y marcas de su vida para el desarrollo del pensamiento filosófico.Su formación y “estructura” de pensamiento son una patente cargada de fenomenológico.Enfrenta la filosofía logofonocéntrica (idea ordenada a un centro, valores, lenguaje y presencia). Mas tarde recorre los caminos de la deconstrucción, hemos dicho que el deconstruccionismo, no es un método, sino una estrategia sin finalidad, digo, por lo tanto no es una estrategia, será un concepto abstracto con poco o nada de sentido, inteligible, a lo mejor a igual que Nietzsche parecería que por momentos se propone esto.Su solicitación del pensar es “hacer temblar”, satisfacción personal, como un orgasmo bien trabajado con el otro, para el otro. Intenta fisurar las estructuras de la metafísica del edificio bien construido de la sociedad. Sí exacto nada más que eso, fisurar, sin demoler.Al ingresar al pensamiento binario, oponiéndose al pensamiento platónico, deja de percibir la evolución del pensamiento pos Platón,Se queda en la demostración que no existen zonas de seguridad, sino que existen zonas ambivalentes, que ponen en jaque dice la unidad y seguridad del sentido. Por lo tanto, ve lo particular al alejarse de la dialéctica, pierde perspectiva general.Si fuera así, como decía Derrida el pensamiento se situaría en una zona ambivalente, se detendría, no avanzaría y justamente como todo está en movimiento, el pensamiento también, seguramente, Derrida habrá hecho su aporte para el avance, pero con seguridad digo también para el retroceso al poner en dudas lo general de la dialéctica.Propone permanecer en la metafísica, es decir, no abandonar el enfoque particular, por lo tanto así no hay evolución, hay exclusiva permanencia en lo existente. Para avanzar solo es posible transitar tiempo y distancia hacia lo que aparece como inexistente, de otro mundo es posible contrapuesto al existente.Si hay margen, hay centro, puedo situarme a pensar de un lado o de otro, dependiendo de las circunstancias, tiempos históricos e intereses de clase por donde transite la evolución o la ruptura del pensamiento humano.Puedo pensar en el centro del universo o en su margen, en el centro del poder o en el margen del excluido y explotado que nos deja el actual sistema. Dependerá del posicionamiento, los significados y el sentido hacia que idea ú objeto deseo proyectar pensamiento.El swinger es un oscilador que satisface su deseo entre dos “objetos” activos o pasivos y cruzados. Le interesa su centro del deseo, poco o nada de lo queda al margen.Por lo tanto, la no concurrencia a un objeto definido, el pensamiento oscilador, puede ser utilizado, tanto para satisfacer deseos capitalistas o socialistas, sí apareciera al “juego” otro no previsto diferente seguro que lo reprime.Por que el centro es el “invento” del “progresismo” y de la derecha, para justificar su deseo defendiendo su interés de lo existente.En definitiva, no es un rompimiento, es una nueva forma de autocomplacencia.Al quedar en lo particular no avanza, no tiene método, no percibe la importancia del significado de lo general. A este significado no le interesa avanzar a lo general, no es su propósito, su fin es conservar lo particular.La unidad y la seguridad, siempre van a permanecer en jaque, la perturbación es tan valiosa, como la seguridad misma, de lo contrario se produce estancamiento, todo se envejece o cristaliza, si permanece quieto, lo que permanece en el fondo, momentáneamente, de repente puede aparecer en la superficie.El “mundo” idealista, simplista solo puede pensar en forma binaria, en 0 y 1, en sí y no, on y off, en abierto y cerrado, este enfoque es para la técnica cientificista para la automatización, solo es una parte del pensamiento humano no un todo.El todo es general, es espiral dialéctico, la deconstrucción solo sirve para “acompañar” el proceso que se va desarrollando, es un texto para tejer la trama. Falta la contextualización de la profundidad a lo general. Como un viaje a las profundidades del espacio infinito, donde no llega luz, solo puede verse en proceso continuo en retroalimentación recíproca dialéctica, para liberar las capacidades ocultas, siempre que se encuentren en un espacio articulado.Los infinitos de pares dialécticos no pueden disociarse, sensible/inteligible, opinión/conocimiento, engaño/verdad. Etc.Derrida advierte de la preferencia occidental al logofonocentrismo, es decir la voz prevalece sobre la escritura, la voz aparece como lo directo, con autor presente, siendo el lado claro.La escritura el estigma derivado y materialidad del lado oscuro, sin presencia del autor.Agrega la “escritura es la semilla”, continua afirmando es la ciencia general que “hace temblar” no va mucho mas allá de Nietzsche cuando este dice, “yo no soy un hombre soy dinamita”Desarrolla la idea de “huella”, “sin origen” primero, suprime origen, tanto para lo que pudo haberle hecho bien o mal a la humanidad. Si es así suprime la esencia que le dio sentido a la génesis de la contradicción. Segundo sin “base”, pierde solidez sustento.Por lo tanto, la identidad se diluye y saca provecho la ley del más fuerte, permanece sin resolución la esencia de la contradicción.Si este pensamiento permanece así, esta diferencia no se hace presente, facilita la presentación de lo presente, es por esto que el capitalismo se hace así presente, desgarrador, guerrerista, excluyente. Por lo tanto negar “tachando el origen” es facilitador de la continuidad de lo presente.Para avanzar es necesario aprender a ver los clarososcuros, como el arte mismo, el “origen” de la contradicción esencial que engendró el presente. Haciendo “base” para modificar el presente.La explotación, la apropiación desmedida de ganancias, apropiación de saber tanto de identidades y como de propiedad. Se manifiestan en la lucha de clases, los intereses contrapuesto y con esto el antagonismo. El modo de superar el antagonismo existente es resolver de raíz la contradicción esencial que lo engendró.El ser es ser, nunca pleno con sus limitaciones, incomprensiones, manipulaciones, contradicciones e ilusiones.La identidad metafísica idealista que se queda en los marcos particulares del saber y de la apropiación es conservación (conservador).En cambio, la identidad histórica materialista dialéctica, es revolucionaria, expone y expande el saber, quien soy y de donde vengo, para distinguir hacía donde voy. La identidad dialéctica es el quienes somos, es la localidad para pensar en lo local, para actuar globalmente. Es la identidad de lo general de lo común.La conservación dialéctica se encuentra en perturbación constante y proporcional a las fuerzas existentes, por el devenir y el devenido siendo evolutivo, como revolucionario del pensamiento y viceversa.Esta conservación es tan necesaria como la revolución misma.Cuando se alcanzo el punto de llegada conservando el objetivo conquistado, en forma dialéctica, es por que se cumplió una fase determinada de un proceso revolucionario, es por que ha madurado la condición necesaria y suficiente para continuar con el proceso a otra fase superior, para pasar a proponerse alcanzar la conservación momentánea, de la fase descripta y desde ahí a otro salto.Toda determinación lleva asociada dos fases de un proceso en simultanea y aleatorio, la primer fase indetermina la determinación del enemigo, la segunda determina, consolida, conserva momentáneamente, cuando maduro la condición se pasa a otras dos fases simultaneas de “otro” proceso.Aquí hemos comprobado científicamente la evolución del pensamiento y que este se encuentra sometido a cambios que pueden ser tanto de forma constante, como proporcional o diferencial en el tiempo.Dependerá de las fuerzas que constituyan la determinación o la indeterminación. Dando seguridad o generando perturbación.La identidad sin valor, y sin sentido se presenta en un mundo aleatorio indeterminado, por lo tanto las relaciones se mueven a velocidad infinita, son reproducciones de sucesos infinitos sin norma para funcionar.Entonces el hombre pierde percepción de los sentidos, sin norma, se pierde referencia por lo tanto no hay dirección, como guía a donde llegar, sin valor no hay identidad si se pierde esta nos perdemos en el espacio aleatorio. Para emigrar a otras galaxias debemos conservar nuestra identidad terráquea, para navegar en un espacio aleatorio no se debe perder la referencia, tanto el punto de partida y como a donde se quiere llegar, ambos constituyen el punto de referencia, como ejemplo esta la película de un hecho real apolo13.Al negar determinación es para autocomplacencia de hombre liberado, es la ley individual del monarca, la ley del imperio.Es peor aún que el chovinismo.Los “indecidibles” del lenguaje de los que habla Derrida, son como el intersticio de una estructura de un metal, en corte de metalografía, no pertenece a un grano o al otro, están “ahí”. Quedan atrapados por dos o más determinaciones.Sí !!!!! Derrida te diríamos si estuvieras vivo, pero tienes tus discípulos y no muy lejos de aquí en Bueno Aires, utilizando su lenguaje son el “entre” no pueden escapar quedan atrapados por las determinaciones granulares de la metalografía. De igual modo que el vacío de la piedra pómez.Vamos a demostrar como escapar de estas determinaciones, prescindiendo de ellas. El “Parmakon” al que alude con un doble sentido veneno/remedio lo muestra como virtud ambivalente. Esta habitado por la oscilación, no decide pierde el sentido., como el intersticio al que hacíamos referencia, paradójicamente en este instante mi familia escucha a Shakira con su canción “No se puede vivir con tanto veneno”, la novia de “Toni” De la Rúa, su padre, que me a dejado aquí en el “entre” de concurrencia de una determinación de un partido y lo aleatorio de una asamblea.Pues este “entre” se encuentra habitado entre las oposiciones al estar sujeto a las determinaciones, pierde articulación, no puede desplazarse, construir su unidad de fuerza, para romper a las determinaciones existentes que lo contienen. Sí desea emerger sin articulación el emergente muere asfixiado, lo determinan “otros”, por no conquistar primero su desplazamiento y articulación y segundo nunca habrá conseguido su unidad para romper la determinación del pensamiento.Yo no hablo de negocios y de pragmatismo en filosofía como lo hacen algunos “otros” defensores de Derrida.Lo mío es pensamiento para construir emergente fuerte, móvil y flexible, autodeterminación, para ayudar a romper la determinación existente, no vendo, ni doy recetas ni remedios, no escupo veneno, para esto me artículo física y virtualmente. Marchando junto a “otros” y “otras” determinaciones, parecidas pero diferentes, buscando una nueva relación Ganar-Ganar, que seguramente tendrán su “entre”, navegando en un espacio aleatorio, intento construir la preexistencia conjunta al marco de la referencia de lo “inexistente”. Es decir, “otro” sistema determinado regulado aleatorio, que expanda la autonomía constituyente a todos los niveles de la sociedad.El modo humano que nos distingue del resto del mundo animal, es de naturaleza propia humana contar, “entre” nosotros una relación de hospitalidad, esta responde distinguiéndose a una impronta cultural.Pero la hospitalidad no la confundimos con conciliación de clase, tampoco actuamos con rencores, ni con odios desmedidos, sí con dolor después de ver tanta explotación y exclusión, por ende no se trata de fanatismo, sino de ideas, de lucha ideológica y política. Lo que odiamos con toda el alma es ver la humanidad convertida en una carnicería y la destrucción de la madre tierra, contaminando el espacio aleatorio.“Viva la amorosa armonía de los fantasmas”, esto demuestra que el método dialéctico del muerto Marx, no ha muerto. Los metafísicos idealista y el dogma neoliberal, aquello que mataron gozan de buena salud.Y esto va, para “otros” para algunos buenos intencionados autonomistas y marxistas estos “otros” que se dan llamar de posmoderno.Derrida nos coloca con su obra no comprometida con lo que acontece en el presente como un pensador lúdico, va por la política de la alteralidad, jugado por el otro, desde la escritura.Rescatamos el fuego y el amor por el otro aunque lo haya hecho con “juegos” de palabras, “deconstruccionista e individualista” que intentan ir por el otro.Si la existencia acontece “entre” la vida y la muerte, por lo tanto los “fantasmas del presente” transcurren “entre” el análisis de la lucha del pasado y el presente, haciéndose presente en el presente, para marchar inexorablemente al futuro inexistente, pero que en el devenir se hará presente. Y lo que fue pasado será pasado presente. Sin pasado no hay presente, sin pasado presente, no hay futuro.La “deconstrucción” para y el pensamiento y la vida humana, se da en un proceso de cambio, de autocrítica y critico, ya que se trata de formas de pensar sobre la actividad de la vida humana, el que la produce con todas sus manifestaciones, contenidos y formas, trascurriendo en un período histórico y para los que reniegan del historicismo interprétalo como tiempo y distancia al presente transcurrido.Los humanos no podemos someter el pensamiento al formateo, como si se dispusiera en que nuestro cerebro fuese un disco rígido. No, no es así. Tampoco ejecutar una lobotomía es posible. Cada uno tiene su propia historia. Sería reaccionario como el capitalismo mismo, con su significado de políticas de cambio, amenaza “el que no se sube al barco, lo tiramos al agua”. Lo que resulta peor, “afuera en los mercados hay una guerra”, es la hora, de que pierdas identidad, y cambies de pertenencia, con mi poder, tu petróleo es mi petróleo, lo conquistaré por el espacio, por aire, mar y tierra.No solo construyen aviones invisibles, sino lenguajes y contenidos invisibles. Saquean todo tipo de “valores”, para pagar con valores su “valor” para la guerra.Se manifiesta con todo su “esplendor”, haciendo llover misiles, como bombas “inteligentes” riegan de muerte con su espíritu de “democracia” occidental y cristiana, imponen, con firme y claros propósitos objetivos definidos, “esquivando” producir daños colaterales. El monstruo a “perdido” una cabeza, arde Troya, y el talón de Aquiles queda al desnudo. Sí hay buenos, hay malos, ellos son los “buenos”. Siendo así definen su ética y la bombardean al mundo cristiano, musulmán, agnóstico, cada uno de estos con su fe y esperanza, se encuentran en el “entre” de su pasado y el presente, el monstruo destila veneno y acusa “si no me acompañáis, son todos terroristas”, todo significa igual una piedra de la intifada Palestina que un misil, que ir posando por todos los carriles, que el terrorista Posadas Carriles, que posar para la foto del Ge..ge……. 8, con su significado, sí la cultura se expande por círculos concéntricos, quiere decir, que por debajo de uno de los círculos del 8, se expande otra cultura, la del 8 de octubre, se hará presente en el futuro hoy inexistente.Eligió un modo, pero no el día para su muerte, ni el ocho, el ocho lo mataron, fue el día que mataron al “soldadito Boliviano” que era Argentino y Cubano, La humanidad se reagrupa en el circulo de abajo del ocho, Será el despertar del hombre nuevo en multitud, como masa toda de la humanidad, será como el 8 horizontal e infinito. En su devenir grita No, con su cuota de dolor por el devenido feroz, pero este aprenderá a decir Sí, por el devenir de su devenir del devenido extinguido. Muerte al imperialismo, “hay que matar a la muerte”, antes que la parca te corte los hilos de la vida, muerte al opresor, muerte a la muerte, por la vida de la humanidad muerte.Así de desgarrador y paradojal, no solo porque nací un ocho de octubre, porque mi vida la he “consagrado” para la vida y me resisto llamar a la muerte, pero tengo una certeza, solo una, que la muerte nos llega a todos. Si el imperialismo a sido muerte, como será el “imperio” como tendencia, mas muerte.Que importa el futuro, si el futuro es hoy, no hay tiempo ya, para pensar en el futuro, por que no solo han dejado a millones sin comer y del saber, a millones mutilaron, mataron y desaparecieron identidades propias, con sus colores, sus sueños y aspiraciones.Hace falta predisposición al cambio, un tiempo para comprender nuevos entendimientos, un esfuerzo adicional a lo existente, voluntad conciente para ganar la batalla por el cambio cultural, “entre” nosotros, por que “ellos” nos “enseñan” desde su marketing de Philips Kotler, “ellos o nosotros”.Solo con articulación y desde un marco fraternal, solidario, de paciencia escuchando toda necesidad y deseo se logrará el objetivo propuesto. Así se podrá medir en un proceso histórico o en la distancia de un tiempo, su resultado de la humanidad toda, con sus colores y sabores, con su música y olores, será el tacto de su permanencia, en la identidad de su lenguaje la integral de su existencia.Nosotros elegimos por nosotros, por ellos y por otros, los otros por los otros y ellos por nosotros, ellos por ellos, por los otros y nosotros. Hoy todo lo que hagamos aquí y ahora repercute, en ellos y en los otros y en nosotros, la multiplicidad, en instantánea y simultaneo, sellan el destino global de la humanidad.La distinción entre filosofía y la escritura, siendo esta para la deconstrucción su esencia, es por esto, sin embargo reconocer estilos como modo de expresar pensamientos, escritos y de voz, es comenzar a reconocer distintas formas, por lo tanto, por donde se expresan los contenidos en pluralidad y diversidad cultural. Como la humanidad misma.A Derrida a igual que Nietzsche, podemos convocar e interpretar de distinta forma, cambiando los sentidos de sus contenidos, podemos discrepar y llamar al primero por su impronta por el otro, al segundo, aún reprochándole su nihilismo, comprendemos su valor cuando en su libro Ecce Homo, decía contra el nazismo, “no me confundáis con otros”, en claro alusión.En cambio Heidegger, se afirmaba en su pasado nazi, que al convocarlo lo proyectaría al presente existente. Así de desgarrador. No nos cabe a nosotros liberar a Heidegger “entre” “los otros”. Ya veremos quienes son los otros.Derrida nos deja una escritura sin presencia, sin ausencia, sin historia, sin causa, sin archiv, sin telos, intenta subvertir toda dialéctica, toda ontología, esto lo dicen aquellos “otros” que hablan de negocios y pragmatismo en filosofía. Continua este “otro”, la gramática derrediana está “moldeada” en sus grandes líneas según la metafísica heideggeriana, a la cual intenta “descontruir”, sustituyendo la presencia del logos, por la autoridad de un rastro se constituye como una ontoteologia, basada en el rastro como “fundamento”, “base” u “origen”.Ahora voy a decir, sustituir su logo, es sustituir la esvástica, para que permanezca su escritura y con ella salvar su pensamiento, por un lado y por el otro, intentando salvar “la autoridad” de un rastro sin memoria, sin historia, estudiando al ser como un dios o superhombre, basándose en los fundamentos sin analizar “base y origen”, por que estos han sido destituidos, encontrará por azar un ser superior, la raza superior que justifique su causa.Lo serio debía ser estudiar, en todo caso cual ha sido la causa de “base” y el “origen” que le dieron lugar a producir sus “fundamentos” de apoyo al nazismo y A. Hitler y “entre” estos “otros” a Hannah Arendt como amante, aunque se haya llamado a silencio es tan responsable como todos los “otros”.Si este pasado se vuelve a hacer presente, el futuro será el fantasma del pasado nazi, a este pasado nos resistimos, como nos resistimos a este “otro”, al monstruo del culto a la personalidad, carente de dialéctica, un pragmático, antifilosófico, con pocas diferencias se auto-construyó como un monstruo de dos cabezas.No queremos monstruo, ni fantasmas, nos resistimos a los dogmas como Biblia sagrada, somos los hambrientos y sedientos por la dignidad del entendimiento recíproco de la humanidad. Pero lo recíproco se hace de comienza de a dos, es como la luz, viajando en “paquete de energía”. Y muchos “otros” paquetes de energía, forman un “bloque de energía”.Energía y masa son una unidad inseparable y crece en movimiento.Por el devenir, hemos devenido, somos los herederos de la vida y la paz, por ello viviremos, por ello moriremos. Por nosotros y por ellos.Por nuestros hijos, nietos y bisnietos, por todos los primos y primas hermanas y hermanos, por todos los amigos y vecinos, por los animales y la naturaleza, por el clima y las plantas, por todos los sexos, por todos los trabajadores, ocupados y desocupados, por todos los excluidos, por todos los géneros. Por todos los colores. Por los que murieron, por los que no están, por los desaparecidos, horror y muerte no puedo olvidar.Por una humanidad global en la diversidad, unidad en multiplicidad, no como maniqueísmo de la simultaneidad. (dos principios uno para el bien otro para el mal).La propiedad de la simultaneidad en su devenir es para esquivar el presente.El devenir no soporta el antes y después, ni la distinción entre pasado y futuroPor lo tanto, el capitalismo cada vez se vuelve mayor de lo que era, pero paradójicamente, se vuelve más pequeño de lo que era.La esencia del devenir, es avanzar, pues el capitalismo ha avanzado, tirando en los dos sentidos a la vez, lo que invierte lo revierte.Pero debemos tener en cuenta que el sentido es la afirmación de una determinación, entonces en el devenir la afirmación se da en los dos sentidos a la vezSiendo los acontecimientos puros una categoría especial.(del mismo modo que la teoría especial de la relatividad).Ese puro devenir loco, maniqueo, sin medida, no se detiene jamás en los dos sentidos a la vez.Al decir, lo tanto esquiva el presente. Hace coincidir el futuro y el pasado, el más y el menos, en esta simultaneidad la demasía se convierte en insuficiente e indócil, por lo tanto avanza, pero no permanece.Sí logra definir cantidad se para, deja de avanzar, por esto avanza sin parar. No con calidad para todos, para unos pocos. Le importa a quién.El capitalismo joven, se va tornando viejo, ese viejo capitalismo paradójicamente se volverá joven, pues será reemplazado por el devenir, en definitiva por otro joven de sentido opuesto, el socialismo autonómico.Pues, el devenir acaba con aquello, al no ser capaces, pues si los capitalistas acabaran con el capitalismo, cosa poco probable, dejarían de devenir. Aquí es necesario hacer una distinción, por esto, la actitud debe elegir el modo de arrastrarlos al agujero negro de la historia, al entrar en él no tendrán regresión, porque habremos superado la fractura dialéctica, del devenido dogmatismo, logrando la unidad reductible, para hacerla tornar, girarla irreductible a favor de la humanidad, como pluralidad en masa toda, hacia la singularidad de la multitud, lo paradojal del devenir, de la unidad en la diversidad, reductible. Siendo la multiplicidad irreductible de la singularidad, será el comienzo y final en el despertar de un nuevo acontecer. Determinismo/ aleatorio, masa/multitud, plural/singular, colectivo/individuo, homogéneo/ heterogéneo, pueblo de multitud no pueden disociarse.La categoría especial del puro devenir para el neoliberalismo, maniqueo, es esquivar el presente, es la identidad infinita en los dos sentidos, del futuro y pasado, demasiado y lo insuficiente, lo mas y lo menos, por lo tanto el lenguaje fija los limites, a su vez los sobrepasa y los restituye al equivalente desarrollado en otro de un infinito devenir ilimitado.Ellos lo saben, los capitalistas claro, por esto trafican con la muerte, persiguen, procesan, detienen y desaparecen identidades, son los dictados del sistema, es la señal, no luche porque puede encontrar, la cárcel, la tortura, la desaparición la muerte misma.Para salir de este trastrocamiento hay que prescindir de él.Para lograr entendimiento, si he comido mermelada en el pasado, comeré en el futuro, pero nunca hoy. Siendo así el capitalismo expandido global, actuando en simultaneidad con multiplicidad.Es por esto que decimos sin han dejado a millones en emergencia no solo del saber, sino del comer, pues el futuro es hoy, no hay tiempo para pensar en el futuro.Este activo capitalismo tendrá su pasivo, el león se come al ratón, pero este aprenderá y se comerá al león.Si el capitalismo a sido la causa, el efecto será el despertar en masa de la multitud, por esto seremos castigado antes de conocer la falta, gritaremos No, con cuota de dolor en el devenido feroz, lucharemos aunque tengamos que partir, antes de partir. Porque otros habrán comprendido a gritar Si, por el devenir del acontecer, ahora o nunca. Aunque partamos temprano, mas tarde que nunca habremos vencido.Intentan impugnar nuestra identidad, pretenderán desde su identidad infinita, hacernos perder la identidad personal, la perdida del nombre propio, Irak, será Irak, Cuba será Cuba, la tierra será la Tierra y la Tierra será de la Humanidad.La perdida del nombre propio, es la perdida por la aventura consciente por combatir la reproducción ampliada desigual por y para unos pocos. Por que el nombre propio la singularidad se garantiza por la permanencia actualizada del saber.Este saber tendrá paradas y descansos, sustantivos y adjetivos que se diluyen en los verbos del devenir, por lo tanto nos deslizaremos en el lenguaje de los acontecimientos, perderé toda la identidad del YO, para fundirme en el colectivo, por elección del saber no por imposición.La prueba del saber, las palabras no vendrán cruzadas, vendrán a través y al bies, será el verbo luchar que destituye al capitalismo de su identidad.Los acontecimientos gozarán de irrealidad pues será el encuentro de la comunicación con el saber, el saber hacer y las personas se encontrarán con un lenguaje de la incertidumbre personal en la cual nos han dejado, no es duda exterior o de lo que ocurre, de esto no tenemos dudas. Si no de una estructura del acontecimiento, es decir del modo de organizarse del neoliberalismo.Sí la paradoja va en dos sentidos simultaneas a la vez, descuartiza al sujeto, por ende destruye al buen sentido, al sentido único de nuestro existir en la tierra, es trascender vida y saber.La paradoja del capitalismo destruye al buen sentido, como sentido único, luego destruye al sentido común, como asignación de identidades fijas.
Buenos Aires 15 julio de 2005Héctor R. Bruzzone
Las mascaras se caen de a una
Las mascaras se caen de a una.
Las mascaras se caen de a una.El guante izquierdo si lo arrancas de la mano izquierda, coordinando los movimientos, sale izquierdo. Sí la impaciencia te ganan y sometes tu voluntad, que esta debe ser consciente, a la desesperación, por la necesidad de continuar la lucha en movimiento negando la coordinación y el avance constante, sin pausa, pero sobre todas las cosas sin apresuramientos el guante izquierdo que tratas de arrancar, como modo revolucionario, puede salir derecho.Es decir, si lo arrancas con voluntarismo negando la coordinación, como lo hicieron autonomistas puros, dogmáticos “izquierdistas”, que se resisten a contaminarse y a producir, compromisos, acuerdos mínimos, con otros iguales, parecidos y diferentes la argentina durante el QSVT, puede salir derecho o casi. (Hoy sí sabemos que salio)Esto no implica negar la responsabilidad de la izquierda tradicional dogmática, hegemónica, vanguardista e iluminista ya que el “izquierdismo”anarquista purista hizo lo suyo.El poder popular se lo construye en un proceso histórico, no en un salto de barricadas solamente. Es decir, antes durante y después que la revolución se cumpla. ¿ Mientras Tanto Que? como aquella revista española para el debate entre Marxistas y Anarquistas.Permitirnos recrear todas las formas de lucha, evitando caer en las tentaciones oportunistas y puristas.Sí a priori ya elegiste el modo y la vía para el cambio aislado de que otros aporten y transiten la experiencia practica conjuntamente, sin articulación, sin un método para escuchar necesidades desafíos, para producir la síntesis mínima de entendimiento para el accionar conjunto y llevarlo a la practica, para verificarlo mas tarde, nuevamente en asamblea, si las necesidades y los desafíos se cumplen. Sin esta retroalimentación recíproca la batalla se gana por azar, no por el saber-hacer.Entonces es necesario dejar que los demás transiten su propia experiencia también, solo debes velar que se cumpla de forma articulada.La verdadera autonomía es izquierda, porque se la construye alentando las relaciones con los deterministas de los partidos de la izquierda, hacia el cambio cultural que estos deben producir, por un lado y por el otro, con las relaciones aleatorias que producen los hombres en estado de multitud, sin detenerme a explicar, también son izquierda. ( lo haré en doc. multitud)La diferencia esta en que debemos hacer centro en la autonomía, sin negar otras culturas o formas de organizarse. Ambas relaciones descriptas si tuviéramos la capacidad y el desafío por colocarnos en modo autonómico, estas deben construir un marco de referencia exterior común.Porque la autonomía siempre se la construye con referencia a un marco exterior. Desde la vida interior, recreando su propia ley, Ej. hay muchos, si fuera campesino y quiero sembrar, necesito semillas y debo relacionarme, y si vivo en la ciudad y deseo comer milanesas, necesito relacionarme con el carnicero. Así de seguido. Los hombres puros, los minerales puros, las organizaciones puras no existen en el planeta tierra.El ventilador puede tirar aire fresco, pero también mierda.
Héctor Ricardo Bruzzone Julio 2003